En el análisis reciente presentado por la Cámara Colombiana de Petróleo, Gas y Energía (Campetrol) sobre el balance petrolero del segundo semestre de 2024, se destacan tendencias preocupantes en la producción de hidrocarburos en Colombia. Los datos revelan una significativa caída del 9.5% en la producción de gas nacional, mientras que las importaciones del recurso energético han experimentado un asombroso incremento del 166.4%.
Este notable aumento en las importaciones se traduce en 214.1 millones de pies cúbicos diarios (Mpcd), respecto a los 80.3 Mpcd de 2023. Las cifras demuestran un cambio de rumbo desde que las importaciones comenzaron en enero de 2022, con un primer registro de solo 0.7 Mpcd. A lo largo de los meses, esas cifras han ido creciendo, con picos de 8 Mpcd en mayo y 3.9 Mpcd en junio. Desde abril de 2023, la red colombiana no ha dejado de recibir gas internacional.
Este aumento en importaciones contrasta con una caída continua en la producción nacional de gas que comenzó a evidenciarse en 2021. En ese entonces, el país alcanzó una producción récord de 1,088 Mpcd. Sin embargo, los números han decrecido a 1,073.7 Mpcd en 2022 y 1,058.7 Mpcd en 2023, quedando en 958.8 Mpcd el año pasado. Con proyecciones de cierre para 2025 que indican solo 822 Mpcd, el futuro energético colombiano plantea desafíos significativos. Como advirtió Nelson Castañeda, presidente ejecutivo de Campetrol, Colombia se verá forzada a depender de las importaciones durante al menos los próximos cinco años, lo que podría impactar especialmente a los hogares con ingresos más bajos debido a posibles aumentos en las tarifas.
En materia de producción petrolera, el panorama también es alarmante. Con un promedio de 107 taladros activos en 2024, hay un descenso del 15.7% en comparación al año anterior. Además, la perforación de 477 pozos en desarrollo refleja una reducción del 20.5% frente a los 600 pozos del 2023. Según las proyecciones de Campetrol, se espera que el pico de producción de hidrocarburos ocurra en 2029, con una estimación de 797,700 barriles diarios.
Para revertir esta tendencia a la baja, Castañeda enfatizó la necesidad de ajustes en las condiciones contractuales a fin de incentivar la producción ‘incremental’. También subrayó la importancia de revisar contratos suspendidos, extender la vida útil de los vigentes, declarar proyectos offshore como prioritarios y mejorar factores de recobro en cuencas clave.
Se anticipa que la producción petrolera para 2025 se mantenga por encima de los 750,000 barriles diarios, con la capacidad de alcanzar hasta 800,000 barriles al día. La situación actual de la industria energética en Colombia refleja un periodo crucial que requerirá atención inmediata para asegurar un suministro sostenible y accesible para todos los ciudadanos.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


