El Centro para la Democracia y el Desarrollo en las Américas informó que el número de cubanos que huyen de la crisis económica y llegan a Estados Unidos ya supera las cifras de las crisis de 1980 y 1994.
En lo que va del año fiscal, desde octubre de 2021 hasta fines de julio las autoridades fronterizas han registrado casi 178 mil cubanos que llegaron a Estados Unidos desde la isla, de 11 millones de habitantes.
La mayoría viene por tierra, luego de salir de la isla hacia otras naciones latinoamericanas que no requieren visa, sobre todo por la frontera por México.
Cuba arrastra una crisis económica agravada por la pandemia, que redujo a mínimos el turismo, y sufre también problemas energéticos que se traducen en apagones. El abogado Pedro Freyre, demócrata que participó activamente en el acercamiento de Estados Unidos a Cuba durante la etapa de Barack Obama, anticipó que “las cosas van a ser peores este año”.
No obstante, y pese a la ola de protestas sin precedentes de julio de 2021, Freyre no percibe una amenaza inminente para el gobierno de Miguel Díaz-Canel. “El sistema es muy frágil y se está deshilachado en los bordes, pero no creo que se rompan las costuras”, explicó.
Las autoridades cubanas esperaban que, con Joe Biden en la Casa Blanca, Washington diese marcha atrás a las sanciones impuestas en la etapa de Donald Trump, algo que por ahora no se contempla. De hecho, Freyre dio por hecho que no habrá cambios a corto plazo por la cercanía de las elecciones parlamentarias.
Sí abre la puerta a ciertos retoques, por ejemplo para permitir la financiación del sector empresarial en Cuba, que lucha por abrirse camino tras décadas de estricto control del Estado.
En este sentido, la crisis económica en la isla obligó al gobierno cubano a autorizar la inversión extranjera en comercios tanto mayoristas como minoristas, aunque mantendrá el monopolio estatal sobre el comercio exterior.
“En medio de las fuertes restricciones que enfrentamos, la inversión extranjera en el comercio mayorista y minorista, con regulación del Estado, permitirá ampliar y diversificar la oferta a la población y contribuirá a la recuperación de la industria nacional”, indicó el ministro de Economía, Alejandro Gil.
La medida distingue las modalidades de inversión para empresas mayoristas y minoristas.
En el caso de las ventas al por mayor, las firmas podrán ser 100 por ciento de propiedad privada. En tanto, las que vendan al menudeo, deberán acogerse el régimen de empresas mixtas vigente en la isla, que supone participación estatal en el negocio explotado con privados.
Hasta ahora la inversión extranjera en Cuba solo estaba permitida para la producción de bienes y servicios, o rubros de actividad como la hotelera.
La decisión de impulsar la inversión extranjera en un sector hasta ahora controlado por el Estado, obedece a la dificultad de los negocios estatales para captar dólares y abastecerse.
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