El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anticipado que un acuerdo de paz podría firmarse este domingo, marcando un posible hito en la conflictiva relación con Irán y prometiendo la reapertura inmediata del estratégico estrecho de Ormuz para todos los buques. Este mensaje fue difundido a través de su red social, Truth Social, generando expectativas entre los actores involucrados.
Sin embargo, horas después, el régimen iraní, representado por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, desmintió la posibilidad de un acuerdo inminente, afirmando que las negociaciones entre Teherán y Washington aún no han culminado y que la fecha final del posible pacto sigue siendo incierta. Este anuncio reavivó la inquietud en una región que ha estado bajo la amenaza de hostilidades constantes, especialmente tras versiones previas que sugerían un acuerdo cercano.
Desde Islamabad, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, cuya nación ha actuado como mediador en las conversaciones, expresó su optimismo, sugiriendo que un acuerdo de paz podría ser alcanzado en las próximas 24 horas. “Estamos más cerca de un acuerdo de paz que nunca”, comentó, augurando una firma digital del acuerdo seguida de conversaciones técnicas.
Esta posibilidad de un acuerdo surge tras semanas de negociaciones entre las partes, aunque la situación se ha visto complicada por nuevas hostilidades en el estrecho de Ormuz, un punto crítico que ha sido bloqueado por Irán desde el inicio del conflicto. Recientemente, el Comando Central del Ejército de EE. UU. reportó que Irán intentó atacar buques mercantes en la zona con varios drones, aunque todos fueron derribados por las fuerzas estadounidenses.
Las discrepancias sobre el contenido del acuerdo persisten. Irán busca mantener el control del estrecho de Ormuz, exigiendo permisos para que los buques crucen, mientras que Estados Unidos ha respondido con bloqueos a puertos iraníes que han resultado en la redirección de más de 140 buques comerciales. Abbas Araghchi, ministro de Exteriores de Irán, ha indicado que cualquier pacto debería incluir el levantamiento de estas restricciones, alertando que la administración del estrecho ya no sería la misma.
En cuanto al enigmático programa nuclear iraní, sigue generando controversias. Araghchi ha defendido que la situación del uranio enriquecido solo podría resolverse “diluyéndolo dentro de Irán”, mientras que Trump ha mantenido su postura de que, si el material no es retirado, EE. UU. intervendrá para desintegrarlo. A la fecha, el Organismo Internacional de Energía Atómica ha estimado que Irán posee 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, cifra que está alarmantemente cerca del nivel necesario para fabricar armas nucleares.
Las tensiones también han sido palpables en el ámbito regional, con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, reiterando su compromiso de que Irán no obtendrá armas nucleares, confirmando su alineación con la postura de Trump.
Por último, en Teherán, el escepticismo sobre la materialización del pacto es evidente. Muchos, como Saeed Sadeghi, expresan dudas sobre la probabilidad de un acuerdo pronto, mientras que protestas han emergido en ciudades como Mashhad, donde se han escuchado consignas contra el posible pacto y sus arquitectos. En un contexto lleno de incertidumbres, la atención del mundo se dirige hacia el desenlace de estas cruciales negociaciones.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


