La administración de Claudia Sheinbaum se ha propuesto consolidar la recaudación de impuestos sin aumentar las tasas ni implementar nuevas reformas fiscales, al menos por el momento. Según Carlos Lerma Cotera, subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la estrategia radica en intensificar los esquemas de cobranza existentes, especialmente centrando la atención en aquellas empresas que han sido identificadas como evasoras fiscales.
En un reciente evento organizado por la Facultad de Economía de la UNAM, Lerma Cotera destacó que, gracias a modificaciones fiscales aplicadas desde 2019, la recaudación ha crecido en dos puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB), alcanzando un 15.6% al cierre de 2026. Este aumento, que se asemeja al obtenido por una reforma fiscal, ha sentado las bases para continuar en esta línea antes de considerar cualquier cambio significativo en el sistema impositivo.
A pesar de estos avances, el subsecretario admitió que la proporción de recaudación fiscal en México aún es baja en comparación con otros países. Desde su llegada al cargo en marzo del año pasado, ha trabajado en un enfoque austero y transparente en el uso de recursos, priorizando a la población más vulnerable y destacando un cambio en la forma de hacer política en el país.
El funcionario también subrayó que la recaudación de impuestos está íntimamente ligada a la actividad económica. Un mayor dinamismo económico permite a las empresas obtener más utilidades y, por ende, pagar más impuestos. Sin embargo, la situación es preocupante, ya que de las aproximadamente 900,000 empresas registradas, solo el 40% cumple con sus obligaciones tributarias.
Esto deja un amplio margen para incrementar la recaudación, dado que aún existen muchas empresas que operan en la informalidad. De hecho, Lerma Cotera informó que el 54% de las empresas en México no cuentan con seguridad social ni realizan el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) empresarial. Esta informalidad no solo limita la capacidad del gobierno para recaudar fondos, sino que también afecta las prestaciones y beneficios de los trabajadores.
El subsecretario hizo hincapié en que, aunque algunos piensan que la informalidad les ayuda a evitar impuestos, en realidad, los ahorros obtenidos son más costosos que los beneficios que ofrece operar formalmente. La administración busca, por tanto, incentivar la formalización y la responsabilidad fiscal entre las empresas, enfatizando la necesidad de que más de ellas contribuyan al sistema tributario.
El escenario actual revela un compromiso claro por parte del gobierno para reforzar la recaudación sin aumentar impuestos, enfocándose en la recuperación y formalización de empresas como claves para un futuro económico más sólido y equitativo.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

