El sector ferroviario enfrenta un desafío considerable con un aumento inminente del 140 por ciento en los derechos aplicables a las concesiones, un cambio que podría desencadenar un impacto en toda la cadena de suministro y un efecto inflacionario. Carlos Barreda, experto en el ámbito ferroviario, ha expresado su preocupación sobre cómo este incremento podría afectar la competitividad del tren frente al autotransporte. Su advertencia es clara: este aumento podría trasladarse al usuario final, elevando los costos de las mercancías que transporta el ferrocarril.
Las principales empresas afectadas por esta medida serían Ferromex y Canadian Pacific Kansas City (CPKC). Ambas entidades, grandes concesionarias privadas de carga, enfrentarán el impacto de este ajuste que se aplicará a partir del año 16 de su concesión. Esto significa que las concesiones más nuevas, que aún tienen menos de 15 años, no verán alterados sus costos, manteniendo una tasa del 0.5 por ciento, lo que preserva la viabilidad de importantes proyectos como el Tren Maya y el Tren al AIFA.
Los números son reveladores. Ferromex reportó en 2025 ingresos netos de 48 mil 38 millones de pesos y una utilidad neta de 7 mil 254 millones. Si la nueva tasa se impone sobre sus ingresos del año anterior, el costo adicional podría alcanzar los 841 millones de pesos anuales, lo que representaría un 11.6 por ciento de su utilidad neta. Para ponerlo en perspectiva, Ferromex pagó 521 millones, 576 millones y 626 millones de pesos en los años previos, pero con el nuevo esquema, es plausible que este costo supere los mil 500 millones de pesos anuales, dependiendo de sus ingresos y de la implementación de la reforma.
Sin embargo, la magnitud del impacto en las tarifas de servicios ferroviarios es incierta, dado que estas se ajustan anualmente con la aprobación gubernamental. Óscar Cortés, socio fundador de la firma de consultoría Alttrac, también subraya la dificultad de prever el impacto financiero directo para la industria, sugiriendo que se debe estudiar en profundidad la “letra chiquita” de la nueva ley y sus transitorios.
En resumen, el incremento en los derechos de concesión tiene el potencial de alterar significativamente el panorama del transporte de carga en México. Las repercusiones en costos y competitividad son temas que demandan atención y análisis continuos, reflejando la interconexión entre políticas fiscales y dinámicas de mercado en un sector crítico para la economía nacional.
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