A inicios de 2026, México ha presentado un panorama interesante en lo que respecta a los precios a los productores, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Mientras la inflación a los consumidores repuntó en enero, el Índice Nacional de Precios al Productor (INPP), que incluye el impacto del petróleo, ha mostrado una tendencia a la baja, al continuar hilando retrocesos durante varios meses.
En concreto, el INPP reportó un avance mensual de apenas 0.12% en enero, lo que significa que, comparado con el mismo mes del año anterior, la inflación a los productores se situó en 1.49%. Este dato marca el undécimo mes consecutivo de retrocesos y representa el nivel más bajo desde febrero de 2024, cuando se registró un incremento de 1.47%.
Alejandro Saldaña, economista en jefe de Ve por Más, atribuye esta desaceleración a varios factores, entre ellos la estabilidad cambiaria y la reciente caída en los precios del maíz y los costos de fletes marítimos. La apreciación del tipo de cambio ha influido notablemente, proporcionando un respiro a los productores.
El informe de Inegi también destaca que el Índice de Mercancías y Servicios de Uso Intermedio, que incluye petróleo, creció un 0.40% en enero, experimentando un incremento anual modesto del 0.29%. Por otro lado, el Índice de Mercancías y Servicios Finales mostró un avance marginal de 0.01% mensual, aunque la variación anual fue más notable, alcanzando el 1.97%.
En términos de sectores económicos, el sector primario fue el único que presentó precios a la baja, lo que contribuyó a la desaceleración en la inflación general de los productores. En enero, las actividades relacionadas con la pesca, caza, agricultura y ganadería vieron una disminución de precios del 5.90% en comparación con el mismo mes en 2025.
En el sector secundario, que incluye industrias, la inflación anual se situó en 0.64% durante enero. En este ámbito, la industria de la construcción se destacó por un incremento de precios del 3.95%, mientras que las tarifas de generación y distribución de energía, agua y gas cayeron un 1.46%.
Con respecto a las actividades terciarias, que abarcan servicios, se registró una inflación anual del 4.02% en enero. Los servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas mostraron el mayor aumento en precios, con un 6.76%, seguidos por los servicios educativos, que alcanzaron una inflación de 6.15% para los productores.
Este contexto nos invita a reflexionar sobre la evolución de la economía mexicana y sus implicaciones para los diversos sectores involucrados. La estabilidad y las fluctuaciones en los precios no solo afectan a los productores, sino que también tienen un impacto directo en los consumidores, generando un ciclo continuo de adaptación en el mercado.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


