El reciente conflicto en Irán ha desencadenado un aumento notable en los precios de las gasolinas y el diésel, tanto en México como en Estados Unidos. Desde el inicio de las hostilidades, el costo del diésel en México ha escalado un 7.05%, elevándose de 26.37 pesos a 28.23 pesos por litro a fecha del 16 de marzo de 2026. Este incremento ha llevado al gobierno federal a reactivar, tras un año, el estímulo fiscal para el diésel.
La gasolina regular, conocida como Magna, ha visto un ligero aumento de 18 centavos, o 0.76%, pasando de 23.56 pesos a 23.74 pesos por litro. Por su parte, la gasolina premium ha aumentado 74 centavos, alcanzando 26.44 pesos. A diferencia del diésel, el gobierno no ha ofrecido ningún tipo de estímulo para las gasolinas Magna o premium.
Expertos como Ramsés Pech advierten que si los precios del petróleo continúan en ascenso, podría haber un incremento adicional de entre 20 y 30 centavos por litro en la gasolina Magna en la presente semana. En cuanto a la premium, se anticipa un aumento de entre 1.20 y 1.50 pesos, mientras que el diésel podría incrementarse entre 80 centavos y un peso, esto incluso con el estímulo fiscal aplicado.
Las repercusiones del evento bélico no se limitan a México. En Estados Unidos, la gasolina regular ha incrementado un 22% en dos semanas, alcanzando un precio promedio de 3.68 dólares por galón, el más alto en casi dos años. El diésel ha experimentado un aumento aún más drástico, alcanzando los 4.95 dólares por galón, tras un incremento del 27%. Patrick De Haan, jefe de análisis de petróleo en GasBuddy, destaca que estas alzas son el resultado de la creciente tensión geopolítica en el Medio Oriente.
El porqué de estos incrementos radica en el repunte de los precios internacionales del petróleo, que ha subido un 40% desde el inicio del conflicto, pasando de 72.87 a 101.83 dólares por barril. El estrecho de Ormuz, una vía nevrálgica para el tránsito de petróleo y gas natural, representa el 20% del suministro mundial. Su bloqueo por parte de Irán se erige como un factor determinante en la disrupción de la oferta.
La situación es crítica, y el presidente estadounidense ha solicitado a sus aliados el envío de fuerzas navales para garantizar la seguridad del estrecho de Ormuz. Sin embargo, varios países, incluido Alemania y el Reino Unido, han manifestado que no se encuentran en condiciones de enviar buques de apoyo en este momento.
Mientras tanto, los consumidores tanto en México como en Estados Unidos siguen sintiendo el impacto de las fluctuaciones en los precios del combustible. El futuro inmediato apunta a una presión persistente sobre los precios del combustible, lo que podría aumentar aún más la carga económica en un contexto ya complicado.
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