Las desapariciones de menores en México continúan siendo un problema alarmante, con un aumento constante que se remonta a 2007. Según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, el año 2025 se registró como el más crítico, con un total de 2,236 casos, lo que representa un incremento del 272.7% respecto a 2018, cuando se documentaron 600 desapariciones.
Desde el 1 de enero de 2018 hasta el 15 de febrero de 2026, han sido reportados 10,383 menores de edad desaparecidos y no localizados, con un desglose que muestra que el 51.43% son mujeres y el 48.42% hombres; en un pequeño porcentaje, el sexo fue clasificado como indeterminado.
El crecimiento de las cifras es continuo: en 2019, se registraron 789 desapariciones; en 2020, la cifra aumentó a 878, un incremento del 11.3%. Para 2021, se reportaron 998 casos, lo que representa un aumento del 13.7%. En 2022, aunque el crecimiento moderó a un 6%, un repentino salto se evidenció en 2023, con 1,454 desapariciones, incrementándose así en un 37.4% respecto al año anterior. Este patrón de aumento se intensificó aún más en 2024, alcanzando 2,142 casos y en 2025, con 2,236 desapariciones.
Geográficamente, el Estado de México destaca con la tasa más alta, acumulando 2,399 casos, seguido por la Ciudad de México con 1,241. Otros estados como Nuevo León, con 688 casos, Jalisco con 344 y Michoacán con 478, completan la lista de las áreas más afectadas.
Los datos también revelan que la adolescencia es el grupo más vulnerable. El rango de edad de 15 a 17 años representa más del 50% de las desapariciones, con un total de 5,286 casos. El grupo de 10 a 14 años siguió con 2,453 casos, y las cifras para los más pequeños también son inquietantes, con 1,393 desaparecidos entre los 0 a 4 años.
Este alarmante aumento no solo refleja una crisis en seguridad, sino también una falla estructural del Estado para proteger a esta población vulnerable. Especialistas han señalado que muchas desapariciones están ligadas a redes criminales de trata de personas, especialmente en el caso de adolescentes mujeres. En el caso de los hombres, el fenómeno está vinculado al reclutamiento forzado por parte del crimen organizado. Los expertos advierten sobre una niñez en riesgo, expuesta a la violencia y a la captación por parte de redes delictivas.
Nancy Angélica Canjura Luna, investigadora de Causa en Común, subraya que el registro de desapariciones se basa en el principio de máxima protección, considerando toda ausencia como una desaparición potencialmente vinculada a un delito. Sin embargo, la falta de datos claros sobre las causas y el seguimiento complica la evaluación de la efectividad de las respuestas estatales ante este fenómeno.
Finalmente, es crucial actuar con un enfoque preventivo y sostenido que aborde no solo las desapariciones, sino las condiciones que permiten su existencia. La intervención en comunidades vulnerables y el ofrecimiento de opciones reales de desarrollo son esenciales para mitigar este grave problema social y garantizar la seguridad de la infancia y adolescencia en México.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

![[post_tittle]](https://columnadigital.com/wp-content/uploads/2026/02/Khaite-Otono-2026-Moda-Listo-para-Usar-75x75.jpg)
