El mercado inmobiliario en México está en una etapa de constante evolución, impulsada por el crecimiento en el valor de los inmuebles. Este aumento ha elevado significativamente la responsabilidad de todos los actores que participan en las operaciones de compraventa, haciendo que la profesionalización inmobiliaria se convierta en un elemento crucial para brindar certeza a las familias que destinan una parte importante de su patrimonio a adquirir una vivienda. Esta necesidad es respaldada por la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI), que destaca la importancia de contar con profesionales debidamente capacitados.
De acuerdo con cifras recientes, 22 de las 32 entidades federativas en México, es decir, el 68.8% del total, ya cuentan con legislación específica para regular los servicios inmobiliarios. Sin embargo, 10 estados aún carecen de un marco legal en este ámbito, una situación que la AMPI considera preocupante. En el segundo trimestre de 2026, el valor de la vivienda en el país experimentó un aumento del 7.3% anual, superando la inflación general de 3.37%, lo que plantea un contexto de precios cada vez más desafiante.
El valor promedio de las viviendas adquiridas mediante un crédito hipotecario alcanzó en el primer semestre de 2026 la cifra de 1,960,032 pesos. Este dato subraya el impacto que puede tener una operación inmobiliaria en las familias, siendo, a menudo, una de las transacciones más significativas en sus vidas.
AMPI sostiene que la existencia de una ley específica es solo el primer paso; es fundamental que esta regulación vaya acompañada de capacitación, certificación, ética y mecanismos de supervisión. Jenny Rivas Padilla, presidenta nacional de AMPI, destacó que una operación inmobiliaria no es una transacción cualquiera, sino una representación del patrimonio construido durante años de esfuerzo.
La profesionalización puede contribuir a varios aspectos importantes: aumentar la certeza jurídica y la transparencia en contratos, reducir unos riesgos de fraude y conflictos legales, así como proteger el patrimonio de las familias. Además, potenciar la capacitación y certificación de competencias es esencial para fortalecer la confianza de inversionistas, tanto nacionales como extranjeros.
La existencia de leyes en diversos estados resalta la necesidad de implementar mecanismos de aplicación efectivos. Un marco regulatorio, por sí solo, no garantiza una preparación homogénea entre todos los actores del mercado.
Con el objetivo de ampliar esta profesionalización, AMPI aspira a que todas las entidades federativas cuenten con estándares mínimos que permitan homologar las condiciones bajo las cuales operan los profesionales del sector. Según Rivas Padilla, aunque se han logrado avances significativos, el verdadero reto radica en extender esta profesionalización a todo el país.
Celebrando su 70 aniversario, AMPI llevará a cabo su 55° Congreso Internacional Inmobiliario del 17 al 19 de noviembre en el World Trade Center de Ciudad de México. Este encuentro abordará temas cruciales como la certeza jurídica, inteligencia artificial, innovación tecnológica, certificaciones, estándares internacionales, desarrollo urbano sostenible, así como comercialización, inversión y financiamiento.
El entorno actual exige un compromiso renovado por parte de todos los profesionales del sector para garantizar un mercado inmobiliario robusto y confiable, que asegure la protección de uno de los activos más valiosos para la población: su hogar.
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