El 13 de septiembre de 2026, el precio del barril de crudo Brent alcanzó los 108,23 dólares, siendo este un incremento del 3,46% en la apertura de los mercados. Esta subida se debe a las tensiones militares en Arabia Saudita y la creciente inestabilidad en el estrecho de Ormuz, un punto vital para el tránsito de petróleo.
Simultáneamente, el West Texas Intermediate (WTI) experimentó un crecimiento del 3,15%, cotizándose a 103,20 dólares por barril. Este aumento en los precios del petróleo coincide con el incremento de hasta el 3,8% en los costos del gas natural en Europa, reflejando un panorama de desabastecimiento energético global.
Tony Sycamore, analista financiero, advirtió que sin avances sustanciales en las conversaciones programadas en Omán o la reactivación rápida del oleoducto Oriente-Occidente, el crudo podría seguir ascendiendo, incluso alcanzando picos de hasta 119,48 dólares, como se observó a principios de marzo.
La tensión en la península arábiga se ha intensificado, impactando incluso a viviendas y mezquitas en la provincia de Jazán. El movimiento hutí ha reivindicado ataques que han resultado en daños importantes. En el estrecho de Ormuz, un buque comercial sufrió un ataque que provocó un incendio y la evacuación de su tripulación, poniendo de relieve los riesgos actuales en la región.
En paralelo, el régimen de Teherán reportó que un barco mercante iraní fue alcanzado por un proyectil, resultando en un fallecido y varios heridos. La situación ha complicado aún más el diálogo diplomático, ya que el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, anunció la postergación de una crucial reunión entre los países del Golfo e Irán, que buscaba soluciones para restaurar la seguridad en el tránsito marítimo a través del estrecho de Ormuz.
Irán, a través de su ministro de Exteriores Abbas Araghchi, condicionó la reanudación del tránsito por el estrecho a decisiones políticas de Estados Unidos. La efectividad de un acuerdo mediado por Omán se ve comprometida a menos que los EE.UU. retomen sus compromisos previos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, también se ha expresado sobre la situación, indicando que el repliegue militar iraní depende del control sobre los recursos petroleros. Trump comparó la situación en Oriente Medio con la crisis en Venezuela, defendiendo la presencia de corporaciones en el sector petrolero venezolano como un medio para generar empleo y ingresos críticos para el país.
La inestabilidad en el Medio Oriente no solo eleva los precios del petróleo, sino que pone en riesgo la seguridad energética global. La comunidad internacional sigue con preocupación la evolución de estos eventos que podrían tener repercusiones significativas en la economía mundial.
Actualización: Este análisis se basa en un informe fechado el 13 de septiembre de 2026 a las 17:45.
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Datos basados en información reportada originalmente por infobae.com.






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