La tendencia en los métodos de pago de los consumidores ha mostrado un notable dinamismo en los últimos años. La más reciente Encuesta Nacional de Financiamiento de las Empresas (ENAFIN 2024) revela que, en 2023, el efectivo sigue predominando en las transacciones comerciales, representando el 80% de las preferencias de los clientes. Esta cifra, aunque significativa, muestra un ligero incremento respecto al 79% registrado en 2020, lo que resalta la continua confianza de los consumidores en los pagos en efectivo.
En un giro interesante, las transferencias electrónicas han experimentado un crecimiento considerable, alcanzando un 78% de utilización en 2023, frente al 72% en 2020. Este aumento de seis puntos porcentuales indica una aceptación casi equivalente entre ambas modalidades de pago, destacando una evolución en la forma en que las empresas manejan las transacciones financieras.
Por su parte, las tarjetas de débito y crédito también han visto un aumento en su uso, alcanzando el 54% en 2023, en comparación con el 45% de hace tres años. A pesar de estas cifras esperanzadoras, los cheques han tenido un leve descenso, ahora representando el 38% del total.
Sin embargo, un método de pago emergente, los códigos QR, a través de plataformas como CoDi, aún no ha logrado deslumbrar a los consumidores. Solo el 7% reportó haber utilizado esta opción en 2023, un leve incremento respecto al 6% en 2020. En el fondo de la lista, los vales de despensa apenas alcanzan un 5%.
La ENAFIN 2024 también destaca que la aceptación de tarjetas es casi un estándar entre las empresas. En el comercio, el 70% de las empresas ya permite el uso de tarjetas, un aumento desde el 64% en 2020, reflejando una tendencia hacia una mayor modernización en los métodos de pago. En servicios, la adopción ha crecido al 57%, marcado un avance desde el 46% en 2020 y el 33% en 2017.
Casi la mitad de las empresas (45%) prefiere las transferencias electrónicas, mientras que aproximadamente un tercio sigue decantándose por el efectivo. Este último fenómeno es principalmente notable en el ámbito de las microempresas, donde el uso del efectivo continúa siendo la norma.
A medida que se avanza en el tiempo, se hace evidente que el paisaje de los métodos de pago es cada vez más diverso, y aunque el efectivo sigue siendo rey, la inclusión de métodos digitales parece estar en ascenso, reflejando una adaptación ante las exigencias del mercado actual. La información presentada es válida hasta la fecha original de publicación, el 5 de junio de 2025, y sugiere un escenario de evolución constante en las preferencias del consumidor.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


