El 4 de septiembre de 2026, la Dirección General de Sanidad Vegetal emitió un oficio que ha sacudido el sector aguacatero en México. La suspensión precautoria de las exportaciones de aguacate Hass a la empresa Aguacates Chahena, destinada a Estados Unidos y China, se debió a la detección de larvas de barrenador de ramas del aguacate en un lote enviado al mercado estadounidense. Esta decisión pone en peligro las operaciones comerciales de la firma, ya que implica el riesgo de cierres en su planta procesadora y la reubicación de personal a instalaciones más distantes, como las de Ciudad Guzmán.
La prohibición no solo afecta a la empresa involucrada, sino que también genera preocupaciones sobre posibles contaminaciones cruzadas en las líneas de empaque, comprometiendo así los contratos semanales de entrega que la empacadora tiene con sus clientes. Este episodio resalta un problema más amplio en la industria aguacatera, que se encuentra bajo el escrutinio del gobierno estadounidense. Recientemente, se han denunciado prácticas irregulares en las empacadoras, donde se introducen aguacates de otros estados o de huertas no autorizadas para satisfacer la creciente demanda internacional.
Además, se ha denunciado que la fruta es ingresada a plantas en Michoacán, donde se procesa con la documentación necesaria para dar cumplimiento a los requerimientos de comercio exterior, aunque su origen no sea el adecuado. Víctor Manuel Mendoza Pantoja, líder de la Confederación Central Nacional (COCENA), ha denunciado la existencia de esquemas de simulación en la procedencia de la fruta, sugiriendo que los controles de inspección fitosanitaria son laxos y propensos a errores.
Esta situación podría acarrear consecuencias severas, como un cese total de las exportaciones de aguacate desde Michoacán y sus alrededores, lo que impactaría significativamente en la economía local. En el contexto más amplio, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) anunció, durante el Segundo Informe de Gobierno, iniciativas como el Certificado Laboral para la Agroexportación y la plataforma digital VELAGRO. Estas herramientas están diseñadas para verificar el cumplimiento de las obligaciones laborales y de seguridad social de los trabajadores en el sector agrícola, que desempeñan un papel crucial en la cadena productiva del comercio internacional.
Para el sector aguacatero, se anticipa que el Certificado esté en funcionamiento a partir de septiembre, marcando un intento por regular y elevar los estándares en una industria que enfrenta significativos desafíos. La situación es un recordatorio de la importancia de mantener la integridad y la trazabilidad en las exportaciones para evitar sanciones que puedan poner en jaque un negocio vital para la economía de la región.
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Datos basados en información reportada originalmente por eleconomista.com.mx.






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