Este lunes, las autoridades de Indonesia se comprometieron a investigar la tragedia suscitada durante una estampida en el estadio Kanjuruhan de la ciudad de Malang, en la isla de Java, luego de que la Policía lanzara gases lacrimógenos contra aficionados violentos, lo que desencadenó la muerte de 125 personas, de las cuales, se figura, 32 eran menores.
El ministro indonesio de Seguridad, Mahfud MD, anunció hoy la formación de una comisión independiente para investigar lo ocurrido en el estadio Kanjuruhan, donde este lunes jugadores y empleados del club de fútbol Arema y aficionados rindieron con lágrimas homenaje a las víctimas.
En una rueda de prensa, Mahfud dijo que la comisión investigará los actos de violencia cometidos por parte de los aficionados, así como la actuación de los agentes en caso de que se extralimitaran en el uso de la fuerza.
El equipo de investigadores, que incluirá a responsables de ministerios, futbolistas profesionales, organizadores de eventos deportivos, profesionales de medios de comunicación y académicos, publicará sus conclusiones en 2 o 3 semanas, según el ministro.
El jefe de la Policía de Malang, Ferli Hidayat, ha sido apartado del cargo, mientras se realizan las investigaciones, y 28 agentes están siendo sometidos a examen debido a los incidentes durante el partido del sábado en Malang, en la isla de Java.
Choque entre aficionados y la policía
La tragedia ocurrió después de que miles de aficionados del club Arema, el equipo local, irrumpieran en el campo tras una derrota 2-3 ante el Persebaya Surabaya y chocaran contras las fuerzas de seguridad, dejando al menos 125 fallecidos, incluidos dos policías y al menos 32 menores, así como 320 heridos.
Los agentes de seguridad respondieron con gas lacrimógeno en un intento de frenar los ataques, lo que hizo cundir el pánico entre los aficionados y provocó una estampida.
La rabiosa multitud embistió contra los policías y destrozó diversas infraestructuras del centro deportivo, así como una quincena de vehículos, en un brote de violencia que fue calificado por la policía como “anárquico”.
La mayoría de las víctimas sucumbió por razones de asfixia, traumas o pisoteados, según indicaron fuentes hospitalarias y testigos.
A raíz de la tragedia, la liga indonesia suspendió temporalmente todos los encuentros programados de la competición.
Peticiones de investigación
El subdirector de Human Rights Watch (HRW) para Asia, Phil Robertson, pidió una investigación de los hechos, principalmente de los altos cargos policiales y los agentes que lanzaron “cantidades significativas y excesivas de gases lacrimógenos”.
Robertson explicó que los gases “aparentemente causaron asfixia y una estampida de la muchedumbre hacia las salidas donde muchos fueron pisoteados hasta la muerte”.
La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) prohíbe el uso de gases lacrimógenos por los policías apostados en los campos de fútbol.
“El mundo del fútbol está conmocionado tras los trágicos incidentes que han tenido lugar en Indonesia al término del partido entre el Arema FC y el Persebaya Surabaya en el estadio Kanjuruhan”, afirmó el domingo el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
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