La baja participación de proveedores en las licitaciones de dispositivos médicos en México ha generado preocupaciones sobre el abasto de insumos médicos, y podría impactar la competitividad en las compras consolidadas previstas para 2027 y 2028. Carlos Salazar Gaytán, presidente de la Asociación Nacional de Proveedores de la Salud (ANAPS), ha señalado que este fenómeno se debe a procesos poco claros y a la falta de pagos oportunos.
De más de 400 fabricantes de dispositivos médicos en el país, solo 42 participaron en la licitación pública del periodo 2025-2026. La situación es aún más alarmante entre los más de 1,800 importadores directos, de los cuales únicamente 60 se unieron a la convocatoria. En el último año, solo el 19% de las partidas de medicamentos y dispositivos recibió más de dos ofertas, lo que refleja una marcada escasez de competidores en el proceso.
Salazar subraya que esta disminución en la participación año tras año plantea un reto crítico no solo en términos de competitividad, sino también en la seguridad del abastecimiento. “Si se generara una mayor confianza y claridad en las bases de las licitaciones, podríamos triplicar el número de participantes, lo que fomentaría una mayor competencia y reduciría costos”, explicó.
La propuesta de la ANAPS incluye la incorporación de institutos que actualmente no participan a la red de cadenas productivas de Nacional Financiera. Esto podría ofrecer un marco más claro para los pagos, incentivando así a más empresas a participar en futuras licitaciones.
El contexto del abasto es crucial, ya que los fabricantes requieren aproximadamente 120 días para importar materia prima y producir dispositivos médicos. Salazar también comentó sobre la fragmentación observada en la compra consolidada 2025-2026, derivada de la cancelación de un evento en enero de 2025, lo que comprometió la cadena de suministro y causó retrasos en la firma de contratos.
A medida que se acerca la contratación pública para 2027-2028, se observan avances en la planificación, pero se deben cumplir compromisos establecidos para evitar desabastos. La ANAPS se reunió recientemente con el subsecretario de Integración y Desarrollo del Sector Salud, Eduardo Clark, para discutir las pre-bases de licitación, que se publicarán en marzo y cuya apertura se espera a finales de ese mes.
Las nuevas pre-bases contemplan dividir el proceso en dos bloques: uno para proveedores nacionales y de países con tratados comerciales y otro para licitaciones internacionales. Se planea implementar una reserva de inventario administrada que podría representar hasta un 3% en materiales de curación y un 5% en medicamentos, aunque esto conlleva retos relacionados con la caducidad de los productos.
Para asegurar el cumplimiento, los proveedores deberán presentar una carta que demuestre su historial de cumplimiento y cumplir con criterios más estrictos, donde el precio tendrá un peso del 60% y los criterios técnicos un 40%. A pesar de los esfuerzos por mejorar la situación, persisten preocupaciones sobre la certeza de los pagos, un factor crucial para la estabilidad de la industria.
La ANAPS se compromete a seguir trabajando en la revisión de propuestas para garantizar el éxito del sistema de abasto, mientras que el sector de dispositivos médicos representa aproximadamente el 40% de la participación en la compra consolidada 2025-2026.
Esta información corresponde a una actualización hasta el 22 de enero de 2026 y refleja el estado actual del sector, subrayando la necesidad de cambios sistemáticos para asegurar un futuro más robusto en el abastecimiento de dispositivos médicos en el país.
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