Este agosto, el San Francisco Ballet (SFB) se prepara para un acontecimiento histórico al regresar al venerado Jacob’s Pillow Dance Festival, una emblemática cita de danza en la costa este de Estados Unidos, por primera vez en 70 años. En 1956, bajo la dirección de Lew Christensen, la compañía hizo su debut en el festival con tres programas que presentaron ocho ballets de renombrados coreógrafos como George Balanchine y el mismo Christensen. La aclamación internacional que recibieron en aquella ocasión catapultó al SFB a un estatus de renombre global.
Para esta celebración de su retorno, que tendrá lugar del 5 al 9 de agosto en el interior del Ted Shawn Theatre y del 5 al 8 en el exterior, en el escenario Henry J. Leir, la compañía presentará programas distintos. La visión artística de la directora Tamara Rojo se refleja en la selección de obras, las cuales rinden homenaje a las tradiciones clásicas mientras desafían los límites del arte contemporáneo. “Estas dos prioridades no están en tensión para mí; son dos caras de la misma moneda”, declara Rojo en una reciente entrevista.
El programa en el Ted Shawn Theatre incluirá obras como Grosse Fuge de Hans van Manen, Dust Duet de Akram Khan, y las contribuciones de William Forsythe con Prologue y The Barre Project. Para algunas de estas presentaciones, contarán con el acompañamiento en vivo de la Albany Symphony, ganadora de dos premios Grammy, lo que enriquecerá la experiencia auditiva y visual para los asistentes.
Por su parte, las actuaciones al aire libre en el Henry J. Leir Stage se centrarán en la técnica clásica, destacando obras de Ben Stevenson, Hans van Manen y Liam Scarlett, entre otros. Este programa también integrará influencias de otras tradiciones dancísticas, como el tango argentino de van Manen y los matices modernos de Isadora Duncan, evidenciando la capacidad expresiva que se puede encontrar en las danzas tanto clásicas como contemporáneas.
Rojo comparte su emoción por ver a los bailarines en un entorno natural, destacando que las oportunidades para realizar presentaciones al aire libre no son comunes. “Estamos encantados de reaparecer ante la comunidad de danza en los Berkshires y celebrar nuestra historia compartida con uno de los más influyentes presentadores de danza internacional”, concluye.
El regreso del San Francisco Ballet a Jacob’s Pillow no solo resalta su legado histórico, sino que también marca un emocionante capítulo en su trayectoria, reafirmando su compromiso tanto con la tradición como con la innovación en el arte de la danza.
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