El Banco Nacional de México (Banamex) ha lanzado importantes advertencias sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), señalando que la revisión del acuerdo podría conducir a revisiones anuales hasta el año 2028. Este escenario es relevante no solo por su impacto legal y económico, sino por la incertidumbre que generaría en el entorno de inversión en la región.
En su reciente Reporte Económico Diario, Banamex indicó que el proceso de revisión comenzará en un contexto de “alta incertidumbre”. Este clima se ve marcado por el enfoque proteccionista y transaccional de Estados Unidos, lo que hace poco probable tanto la extensión automática del tratado como su ruptura completa. Según el análisis, lo más probable es que Washington busque más concesiones “sin desmontar el acuerdo”.
El T-MEC, que entró en vigor el 1 de julio de 2020, incluye una cláusula que obliga a los tres países firmantes a revisar el tratado en su sexto aniversario, lo que se traduce en un potencial de revisiones anuales por una década si alguno de los países no confirma la extensión.
Banamex estima que si no hay ratificación del tratado antes del 1 de julio de 2026, se activaría un mecanismo de posposición que mantendría el tratado vigente mientras ningún país decida retirarse. En este caso, las reglas de origen seguirían operando, pero Washington mantendría una presión constante sobre las negociaciones.
El análisis también incluye consideraciones sobre la dinámica política en Estados Unidos, sugiriendo que el discurso del presidente Donald Trump debería interpretarse más como una táctica de negociación que como un verdadero deseo de romper el tratado. Las elecciones legislativas de noviembre de 2026 se perfilan como un factor decisivo. Si los republicanos logran conservar sus mayorías, Trump tendría mayor margen de maniobra; por otro lado, si los demócratas recuperan alguna de las cámaras, México y Canadá podrían ganar espacio en las negociaciones.
Hacia 2028, Banamex prevé que Trump intentará administrar el proceso de revisión para concluirlo poco antes de entregar el cargo, evitando así que su sucesor y el nuevo Congreso enfrenten una reconfiguración del marco comercial.
Desde una perspectiva macroeconómica, el banco considera que las revisiones anuales, aunque indeseables, serían preferibles a una ruptura total del acuerdo. Sin embargo, este tipo de revisiones seguirían generando un ambiente de incertidumbre que podría afectar la inversión privada, especialmente tras una caída del 6.3% en la formación bruta de capital fijo.
Banamex ha incorporado este escenario de alta incertidumbre en sus previsiones de crecimiento, anticipando un crecimiento del 1.3% para 2026 y del 1.8% para 2027. Además, se espera una volatilidad cambiaria antes del 1 de julio, lo que añade otra capa de complejidad a la ya intrincada situación del T-MEC y su impacto en la economía de la región.
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