La Asociación de Bancos de México (ABM) se encuentra en un camino claro hacia la reducción del uso del efectivo y la aceleración de la digitalización de la economía, según el anuncio de Emilio Romano, su nuevo presidente. Esta iniciativa no solo busca modernizar el sistema financiero, sino que también implica una colaboración estrecha con el gobierno, el Banco de México (Banxico) y el sector privado para establecer medidas concretas que promuevan este cambio.
Entre las estrategias que se prevén, destaca la posibilidad de limitar la emisión de billetes de alta denominación, así como implementar esquemas simplificados para el cumplimiento de obligaciones fiscales y de seguridad social. La digitalización de las transacciones a nivel federal y local es otra de las metas, garantizando que los apoyos sociales se manejen de forma digital, lo que beneficiaría directamente a los destinatarios.
Romano también subrayó la importancia de incentivar a los comercios y grandes empresas para que operen de manera digital con su red de proveedores. La propuesta incluye la fusión de plataformas de pago digitales existentes en una única solución accesible, diseñada para universalizar los pagos y cobros mediante dispositivos móviles de manera segura y económica.
En su primer discurso como presidente, Romano describió cómo el uso del efectivo se ha convertido en un obstáculo para el crecimiento del sistema financiero. Este enfoque es problemático porque limita la innovación, incrementa costos, fomenta la informalidad y obstaculiza la movilidad social. Por el contrario, el incremento en el uso de medios digitales no solo simplifica transacciones y reduce pérdidas, sino que también mejora la información disponible, lo que permite a las instituciones ofrecer más crédito a más personas y fortalecer la seguridad del sistema financiero. De hecho, tal reducción del uso de efectivo es vista como un catalizador para incrementar la inclusión financiera y reducir desigualdades.
Reflejando esta realidad, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 indica que, incluso en compras superiores a 500 pesos, el 74% de la población todavía prefiere el efectivo.
Otro eje central del modelo propuesto por Romano es profundizar el acceso a los servicios bancarios, lo que busca elevar la inclusión financiera. Para lograr esto, la ABM planea crear un ecosistema financiero que sea fácil de usar, transparente y centrado en el bienestar de las personas. Además, se propone abrir espacios a nuevos participantes en el sistema financiero, ampliando la oferta de servicios y garantizando solidez mediante un terreno equitativo, evitando arbitrajes regulatorios.
Asimismo, es importante señalar que una simplificación de las regulaciones asociadas a la banca y a sus usuarios se contempla como un paso esencial para reducir costos y facilitar la expansión de los servicios financieros.
Por último, Romano mencionó que un tercer eje de trabajo será avanzar en la integración del sistema bancario mexicano con los principales socios comerciales de América del Norte. Reconoció que, aunque el T-MEC ha impulsado la integración en sectores como la industria y la logística, el ámbito de los servicios financieros ha quedado rezagado, lo que representa tanto un desafío como una oportunidad para mejorar tiempos de respuesta y reducir costos.
La información antes expuesta corresponde a la fecha original de publicación (2025-05-11 23:21:00).
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