En el corazón del Bajío, una región clave para el desarrollo inmobiliario de México, el Banco Inmobiliario Mexicano (BIM) tiene visiones ambiciosas para el año en curso. Con un objetivo de colocar 2,000 millones de pesos en financiamientos inmobiliarios, la institución, a través de su director corporativo de Banca Empresarial, Patrimonial y Fiduciaria, Ernesto Fragoso Montaño, revela planes que reflejan un crecimiento estimado del 10%.
Este monto significativo se distribuye mayormente (90%) hacia financiamientos para desarrolladores de vivienda y el 10% restante para apoyar a centros de distribución, pequeños parques industriales, y plazas comerciales en la región. Según Fragoso, el Bajío es una zona estratégica que está viendo un resurgimiento económico vital, destacando que hasta mayo de este año ya se han colocado 600 millones de pesos, haciendo de esta región una de las más relevantes para el BIM entre las seis que gestiona.
Las proyecciones son optimistas para el segundo semestre de 2025. La industria local, un crisol de comercio y servicios, está demandando este tipo de financiamientos que el banco ofrece. Es evidente que el sector inmobiliario está respondiendo a las necesidades variadas de la población, con un portafolio diversificado: un 45% del financiamiento se destina a viviendas sociales (hasta un millón de pesos), un 50% a viviendas de clase media (de uno a tres millones) y un 5% a viviendas de lujo (más de tres millones).
La situación habitacional en México es crítica, con un déficit que alcanza los 8 millones de viviendas. En este contexto, iniciativas del gobierno federal para desarrollar viviendas de bajo costo se presentan como un paso hacia la reducción de esta brecha habitacional. El proyecto de “viviendas del bienestar” propone la construcción de un millón de viviendas asequibles, con un costo de alrededor de 650,000 pesos, dirigido a quienes perciben entre uno y dos salarios mínimos.
El directivo del BIM subraya que el panorama económico es prometedor, ajeno a las tensiones geopolíticas y medidas arancelarias de EE. UU. El enfoque del banco se mantiene en el consumo interno, lo que les permite ver con confianza tanto el corto como el mediano plazo. La tendencia a la baja en las tasas de interés es un factor alentador, brindando mayor accesibilidad para los créditos, incluyendo los del sector inmobiliario, y generando así confianza en el mercado.
Con todo esto, el BIM está posicionado para jugar un papel fundamental en el futuro de la vivienda y el crecimiento económico del Bajío, en una época donde las oportunidades son abundantes y las necesidades habitacionales son urgentes.
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