En México, más de 5.2 millones de niñas, niños y adolescentes se encuentran en situación de calle o en condiciones de alta vulnerabilidad. Esta preocupante realidad ha motivado a la banca mexicana, a lo largo de más de tres décadas, a unirse en un esfuerzo conjunto a través de Fundación Quiera, el brazo social de la Asociación de Bancos de México (ABM). Desde su fundación en 1993, esta organización ha trabajado incansablemente en favor de la infancia y la juventud menos favorecida.
Recientemente, Friné Salguero ha asumido la dirección general de la Fundación, trayendo consigo una renovada visión. Actualmente, Fundación Quiera colabora con 60 instituciones que ofrecen tres tipos de atención: albergues, internados y centros comunitarios. Durante el año 2025, estas organizaciones han brindado atención directa a más de 31,300 menores y han acompañado a 8,700 padres y tutores.
Friné Salguero, en su función, ha resaltado la importancia de proporcionar no solo educación y habilidades formativas, sino también apoyo en salud mental y física. “Aquí se trabaja de la mano de los niños y adolescentes, priorizando su salud mental para garantizar una atención segura y digna”, ha afirmado. La fundación también se esfuerza por facilitar la reinserción familiar y la prevención de riesgos, asegurando que los jóvenes puedan tener una vida independiente y acceso a una educación completa.
A lo largo de sus 30 años de trayectoria, Fundación Quiera ha realizado una inversión de más de 570 millones de pesos, beneficiando a más de 400,000 personas. Sin embargo, el reto se intensifica, ya que la mitad de la población infantil en México vive en pobreza, lo que pone en riesgo su futuro socioeconómico. La directora ha advertido que se requiere una acción contundente para abordar esta crisis.
Desde su creación, la Fundación ha evolucionado de un modelo asistencialista hacia uno centrado en el desarrollo social y los derechos humanos, implementando estrategias que abordan situaciones de riesgo, así como el fomento de la vida independiente y la continuidad educativa de los jóvenes.
La fundación busca medir el tiempo que los niños permanecen en sus centros para asegurar que completen su formación académica y que reciban el tratamiento necesario, destacando que es esencial no solo atender, sino también prevenir y transformar las circunstancias de estos jóvenes.
En la actualidad, Fundación Quiera reporta un crecimiento moderado en el número de centros apoyados, prefiriendo enfocarse en la calidad de la atención en lugar de ampliar la cantidad. La nueva dirección apunta a fortalecer los centros existentes, crear modelos replicables de atención y mejorar su autosostenibilidad.
En un contexto complicado para las organizaciones civiles, caracterizado por recortes presupuestarios y menores fondos internacionales, Fundación Quiera se compromete a crear alianzas más sólidas con la banca para continuar con su misión.
Con esta renovada perspectiva y esfuerzo constante, Fundación Quiera se erige como un pilar fundamental en la lucha por los derechos de la infancia en México, buscando transformar vidas y ofrecer un futuro más esperanzador para miles de niños y adolescentes en el país.
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