El apasionante encuentro entre México e Inglaterra, correspondiente a los octavos de final del Mundial 2026, fue un evento masivo que atrajo la atención de 1 millón 350,000 aficionados, congregados principalmente en el Zócalo y a lo largo de Paseo de la Reforma. A pesar del entusiasmo que envolvió la jornada, la celebración también dejó un lamentable saldo de intoxicaciones por consumo de alcohol.
Durante el operativo de seguridad, los paramédicos del ERUM atendieron a 17 personas en Paseo de la Reforma, de las cuales tres requirieron traslado a hospitales debido a intoxicación etílica. En el Zócalo, siete personas recibieron asistencia, y cinco más fueron atendidas en el Estadio Ciudad de México. Aunque se presentaron incidencias, los seis elementos de seguridad que fueron atendidos en otros puntos de transmisión no necesitaron ser hospitalizados.
Dada la alta afluencia en el Ángel de la Independencia, las autoridades implementaron protocolos para evitar aglomeraciones, garantizando un flujo ordenado de los asistentes. Esta estrategia, que incluyó la instalación de 30 pantallas en Paseo de la Reforma y otros espacios distribuidos en diversas alcaldías de la Zona Metropolitana, buscó descentralizar la concentración de aficionados y mitigar riesgos.
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, celebró la coordinación entre las alcaldías y los municipios aledaños, destacando la importancia de las actividades artísticas y de entretenimiento como parte del evento. Asimismo, reconoció el desempeño de la Selección Mexicana en la Copa del Mundo, subrayando que el operativo permitió mantener una atmósfera de seguridad y orden.
Más de 40,000 servidores públicos, incluidos más de 17,000 elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, llevaron a cabo labores de vigilancia en los puntos más convocadores, como el Estadio Ciudad de México y el Fan Fest del Zócalo. Como resultado de este esfuerzo, se reportó el decomiso y destrucción de 13,133 latas de cerveza y 566 botellas, además de la intervención a 925 comerciantes informales que operaban en la zona.
Este evento se inscribe en un contexto donde la seguridad y la planificación adecuada son cruciales para la realización de festividades masivas, y aunque hubo preocupaciones en torno a la salud pública debido al consumo excesivo de alcohol, el operativo evidenció un compromiso con la seguridad de los asistentes. En esta jornada que prometía ser de celebración, las autoridades supieron reaccionar, asegurando que la pasión por el deporte no se viera empañada por situaciones desafortunadas.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


