En un encantador rincón de Menorca, la celebración de un enlace matrimonial se transformó en una experiencia verdaderamente memorable, marcada por la atención al detalle, la elegancia y tradiciones culturales significativas. Amah, la novia, eligió una estética que combinaba lo vintage con lo moderno, luciendo unos clásicos Manolo Blahnik y una extraordinaria bolsa de su abuela, complementada con joyas regaladas por su suegra y un delicado velo diseñado por Gigi Burris.
El evento comenzó con una fiesta de bienvenida el viernes, donde Amah se enfrentó a un imprevisto: problemas aduaneros que le impidieron llevar el vestido original que había diseñado con su amiga Aline del prestigioso brand Esant. Sin embargo, su rápida reacción al contactar a Harithand resultó en la creación de un nuevo vestido en solo dos días, el cual fue entregado justo a tiempo para la celebración. Esta anécdota refleja la energía y la determinación que caracterizan a Amah, quien concluyó que podría reservar el vestido original para una futura renovación de votos.
La ceremonia, celebrada el domingo bajo un dosel de árboles antiguos en la histórica Torre Saura, fue descrita por Amah como un momento íntimo y casi mágico. Con un enfoque en la herencia de su pareja, Alex, la entrada del novio estuvo acompañada por un canto tradicional persa, mientras que Amah caminó hacia el altar con ambos padres al son de “Endless Love”. Tras la emotiva ceremonia, los invitados disfrutaron de un exquisito banquete preparado por el chef Tomás Abellán, que incluyó discursos familiares y una actuación conmovedora de la hermana de Alex y la esposa de su abuelo.
A lo largo de la velada, Amah eligió cambiarse a un segundo vestido diseñado nuevamente con Aline, lo que le permitió experimentar la libertad del baile bajo una llovizna de pétalos, un hermoso ritual persa conocido como “Gol Berizin”.
La fiesta culminó en un exclusivo club nocturno, transformado en una discoteca ibicenca llamada Sa Roqueta, donde cada habitación ofrecía una atmósfera única llevada por diferentes DJs y estilos musicales. Con su legendario tío, DJ Stretch Armstrong, al mando de la música, los invitados se sumergieron en una celebración vibrante hasta el amanecer.
El evento en su totalidad no solo fue una celebración de amor, sino que también se erigió como una metáfora de la vida en pareja de Amah y Alex; un viaje que combina ambición, creatividad y, por supuesto, la alegría del baile. Así, su boda se convirtió en un testimonio de su historia compartida, una experiencia impregnada de amor y momentos inolvidables que seguirán resonando en sus memorias.
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