Sin la presencia de Xi Jinping y Vladimir Putin, los BRICS se preparan para elevar sus voces ante la controversial política comercial de Donald Trump en una esperada cumbre en Río de Janeiro, programada para comenzar el domingo. Este encuentro, que se desarrollará durante dos días, reunirá a 11 países, entre ellos Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Juntos, estos países representan casi la mitad de la población mundial y aproximadamente el 40% del PIB global.
El anfitrión de la cumbre, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, deberá gestionar las ausencias notables de Xi, que participa de manera virtual debido a razones protocolarias, y de Putin, quien enfrenta una orden internacional de captura por supuestos crímenes en Ucrania. El presidente iraní tampoco asistirá.
La cumbre se verá marcada por las tensiones provocadas por las políticas comerciales de Trump. Recientemente, el presidente de Estados Unidos anunció su intención de enviar cartas a varios socios comerciales advirtiéndoles sobre la futura imposición de aranceles punitivos. Estos movimientos han generado preocupación y descontento entre los miembros del grupo.
En una reunión preparatoria, se acordó incluir un rechazo a las medidas arancelarias en la declaración final, aunque se optará por no mencionar explícitamente a Estados Unidos ni a su presidente. A pesar de esto, se evidencian divisiones internas sobre cómo abordar la escalada del conflicto entre Israel y el movimiento islamista Hamás. Un acuerdo anterior promovía la “solución de dos Estados” para Israel y Palestina, una postura que ha sido históricamente rechazada por Irán y que ahora enfrenta nuevas tensiones.
La cumbre aspira a mantener un “tono cuidadoso” con respecto a Estados Unidos, como señala Marta Fernández, directora del BRICS Policy Center. Las delicadas relaciones de algunos miembros, como India, que busca acuerdos comerciales con Washington, complican la posibilidad de una postura unificada.
A lo largo de su historia, los BRICS han hecho esfuerzos por construir consensos en temas clave, y aunque el contexto actual es delicado, Brasil mantiene la esperanza de alcanzar una voz común. Lula ha reavivado el debate sobre la necesidad de una alternativa al dólar en los intercambios comerciales entre los miembros, una propuesta que, según él, es esencial para avanzar en un mundo globalizado. Sin embargo, Trump ha amenazado con aranceles de hasta el 100% si esta iniciativa prospera.
Como añadidura a la declaración final del grupo, se programan otros tres documentos relacionados con el cambio climático, la inteligencia artificial y la cooperación en salud, temas que están cobrando creciente relevancia en la agenda global.
La lista de miembros de los BRICS se ha expandido en 2023, incluyendo ahora a Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Indonesia e Irán, reforzando la iniciativa del Sur Global. En un giro inesperado, el presidente colombiano Gustavo Petro había planeado asistir a la cumbre, pero canceló su viaje en medio de una crisis diplomática con Estados Unidos.
Para garantizar la seguridad durante el evento, Brasil ha desplegado más de 20,000 agentes de las fuerzas armadas y cazas equipados con misiles, un despliegue de medidas de seguridad no visto desde los Juegos Olímpicos de Río 2016.
La información presentada se basa en datos del 4 de julio de 2025 y refleja las dinámicas actuales de un mundo en constante cambio.
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