Los fabricantes BYD y Tesla enfrentan un desafío significativo debido al arancel del 50% propuesto por México para los automóviles importados de China. Esta medida podría desestabilizar el mercado de autos eléctricos, que está en plena expansión en el país, aunque parece que los tradicionales “Tres Grandes” fabricantes de automóviles estadounidenses—General Motors, Ford y Stellantis—saldrán beneficiados.
Este incremento arancelario, que afecta a vehículos eléctricos y de gasolina de naciones que no tienen un tratado de libre comercio con México, incluye a países como Corea del Sur, India, Indonesia y Rusia. Sin embargo, el enfoque principal se dirige a los automóviles eléctricos provenientes de China, según analistas del sector que observan un impacto inmediato en las estrategias de Tesla y BYD.
Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación México (EMA), subraya que el aumento del arancel del 0% al 15% en el último año y ahora al 50% es un punto de inflexión. Se espera que esta política tenga repercusiones profundas en la industria automotriz mexicana.
A pesar de los planes iniciales de Tesla y BYD para establecer fábricas en México, los esfuerzos se han visto obstaculizados. Tesla detuvo la construcción de su planta en el norte del país el año anterior, citando presiones económicas. Originalmente, esta fábrica se proyectaba como una de las más grandes de la empresa, creando hasta 6,000 empleos.
La regulación existente permite a los fabricantes con plantas en México importar una proporción de vehículos sin arancel desde países sin tratados de libre comercio, lo cual otorga a los fabricantes estadounidenses una ventaja que no tienen BYD y Tesla. Ambos han intentado adentrarse en el mercado mexicano, pero sus planes se ven amenazados por la nueva política.
BYD, que ha tenido un crecimiento notable desde su llegada a México a finales de 2023, había proyectado construir su propia fábrica, pero canceló estos planes por la incertidumbre política. A pesar de los contratiempos, este fabricante chino reportó la venta de aproximadamente 40,000 automóviles en México en 2024, representando casi la mitad de los vehículos eléctricos e híbridos vendidos en el país.
Con un enfoque en mantener precios competitivos gracias a costos de producción bajos en China y subsidios gubernamentales, BYD logró duplicar el ritmo de ventas en lo que va de 2025. Sin embargo, la potencial imposición de aranceles podría amenazar este crecimiento.
China, por su parte, ha instado a México a reconsiderar la implementación de estos aranceles, advirtiendo que esta acción podría perjudicar el entorno empresarial del país. Además, la Administración Trump podría ver con buenos ojos estas medidas, puesto que facilitarían a los fabricantes estadounidenses competir más efectivamente con las marcas chinas.
En un panorama donde el mercado automotriz de México se posiciona como el más dinámico de Norteamérica, los próximos movimientos del Congreso mexicano respecto a este arancel serán cruciales para definir el futuro de la industria automotriz, especialmente en el sector de vehículos eléctricos.
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