La escasez de vivienda nueva en la Ciudad de México comienza a generar efectos palpables en el mercado de alquiler. A medida que se reducen los desarrollos disponibles y las posibilidades de acceder a una vivienda propia se vuelven cada vez más limitadas, las rentas siguen en aumento. Especialistas advierten que esta tendencia se mantendrá hasta que no se incremente la oferta habitacional.
Según datos de Accumin Intelligence México, el precio de las viviendas en renta en la capital se encuentra entre 250 y 500 pesos por metro cuadrado al mes, con un alquiler promedio que ronda los 24,000 pesos mensuales. Sin embargo, en áreas de alta demanda como Polanco, algunas propiedades alcanzan precios de hasta 100,000 pesos al mes. Las rentas en zonas como Reforma están viendo incrementos anuales superiores al 20%, representando uno de los crecimientos más acelerados del mercado inmobiliario de la ciudad.
Justino Moreno, líder de Accumin Intelligence México, destacó que el mercado de alquiler ha cobrado mayor relevancia conforme las oportunidades de acceder a una vivienda propia se han reducido. El encarecimiento de la vivienda en venta respalda esta afirmación, ya que el precio promedio por metro cuadrado en la Ciudad de México ha alcanzado los 78,400 pesos en los últimos 12 meses. De las transacciones de compraventa, un 53% corresponde al segmento residencial, donde los precios oscilan entre 3 y 6 millones de pesos. Este panorama ha elevado la barrera de acceso para adquirir una vivienda propia, lo que a su vez incrementa la demanda en el mercado de alquiler.
En la Ciudad de México, más del 36% del parque habitacional está destinado al alquiler, un número que no se observa en ninguna otra ciudad del país. Esta alta proporción refleja la creciente necesidad de opciones de alojamiento en un entorno donde la edificación de nuevos proyectos está perdiendo ritmo. Durante el primer trimestre de 2026, solo 72 proyectos habitacionales ingresaron al mercado, en comparación con los 100 que se construían trimestralmente entre 2017 y 2018. Aunque hubo un ligero crecimiento este año comparado con 2025, esto no logra compensar el agotamiento del inventario existente.
La mayoría de los desarrollos actuales en la Ciudad son de pequeña y mediana escala, y los grandes proyectos enfrentan procesos de autorización complicados. Los permisos y licencias necesarios pueden tardar hasta 36 meses, mientras que los desarrollos menores a menudo avanzan con mayor rapidez.
En resumen, la presión sobre las rentas en la Ciudad de México se mantendrá hasta que no aumente significativamente el inventario de nuevos desarrollos habitacionales. Las cifras y datos recientes subrayan una realidad que exige atención y acción, un desafío que se torna cada día más crítico para sus habitantes.
(Actualización hasta 2026-07-09 09:00:00)
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