El imperio de contratos ligados al clan Taddei en Sonora y otros estados mexicanos ha colapsado tras una serie de investigaciones por corrupción electoral que datan de 2014 y que se intensificaron con la llegada de Guadalupe Taddei al Instituto Estatal Electoral de Sonora. El esquema involucraba la simulación de competencia, adjudicaciones directas y el pago de comisiones y bienes a funcionarios de organismos electorales locales, beneficiando a empresas como Formas Finas y Materiales, Cajas Graf, Corporativo Zeg, Comercializadora JVLY y Seriplast de México, todas vinculadas a los Hernández Casillas y sus socios, según fuentes cercanas a la investigación1.
El negocio alcanzó su punto máximo en la elección de 2021 y creció aún más durante la elección judicial de 2025, cuando cerca de 200 millones de pesos en contratos fueron otorgados a estas empresas fantasma por el Instituto Nacional Electoral y varios organismos públicos locales electorales (OPLE) bajo la influencia del clan Taddei1.
Lo que había pasado: Empresas vinculadas al clan Taddei obtuvieron 123 millones de pesos en contratos para material electoral durante la elección judicial de 2025, con señalamientos de simulación de competencia y adjudicaciones directas (Clan Taddei recibió 123 millones en contratos electorales en 2025). Los institutos electorales de Sonora, Veracruz, Querétaro y Oaxaca fijaron postura ante investigaciones por contratos con empresas vinculadas al clan Taddei, reconociendo operaciones y mostrando disposición a colaborar (Sonora, Veracruz, Querétaro y Oaxaca responden a señalamientos por contratos del clan Taddei).
Cómo operaba el esquema y su caída
El esquema inició con la llegada de Guadalupe Taddei al IEE de Sonora en 2014, cuando los hermanos Hernández Casillas ya dominaban el coyotaje de contratos electorales. Los intermediarios pactaban comisiones, propiedades y vehículos con funcionarios de mediano rango para asegurar contratos de impresión de materiales electorales. Con la reforma electoral de 2014 y el endurecimiento de controles, crearon nuevas empresas y simularon competencia en licitaciones, ofreciendo precios bajos y pidiendo a los proveedores inflar facturas hasta en un 30%1.
La caída comenzó tras la elección de 2024, cuando Talleres Gráficos de México y otros actores de la industria denunciaron públicamente el esquema. El nombramiento de Jesús Octavio García González en la Dirección Ejecutiva de Administración del INE facilitó la adjudicación directa de contratos, reduciendo las licitaciones. Las denuncias internas y la presión de la industria llevaron a que el esquema fuera expuesto y desmantelado1.

Las cifras detrás del imperio de contratos
Desde 2014, el clan Taddei y sus empresas acumularon alrededor de 2 mil millones de pesos en contratos con organismos electorales locales en el país. Solo en la elección judicial de 2025, las empresas vinculadas recibieron cerca de 200 millones de pesos en contratos, mientras que en la elección de 2021 las ganancias superaron los mil millones de pesos a través de prácticas de corrupción, moches y simulación de competencia1.
Próximos pasos y repercusiones legales
Las investigaciones sobre el esquema de corrupción continúan, con la posibilidad de que se inicien procesos legales contra funcionarios y empresarios implicados. Los institutos electorales de Sonora, Veracruz, Querétaro y Oaxaca ya han reconocido operaciones con las empresas señaladas y han mostrado disposición a colaborar con las autoridades [P2].
Nota de la Redacción: esta nota se basa en la información disponible al publicarla y se actualizará si otras fuentes aportan más datos.
Fuentes
Texto elaborado por la Redacción de Columna Digital a partir de estas fuentes:
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Datos basados en información reportada originalmente por El Universal.






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