Los precios del petróleo experimentaron una notable caída el viernes, 17 de abril de 2026, tras el anuncio de Irán sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto crucial en el comercio global de hidrocarburos. Esta noticia fue divulgada por el jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araghchi, quien aseguró a través de un mensaje en X que “el paso de todos los buques comerciales por el estrecho de Ormuz queda declarado completamente abierto durante el resto del alto el fuego”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, también añadió en declaraciones a la AFP que un acuerdo con Teherán estaba “muy cerca”, afirmando que no quedaban “puntos de bloqueo” entre ambas naciones. Estas afirmaciones fueron interpretadas por los analistas del mercado petrolero como un indicio favorable, generando expectativas en el sector que consideraron esta coyuntura como un alivio frente a la crisis actual.
Como resultado inmediato, el precio del barril de Brent del mar del Norte, para entrega en junio, sufrió un retroceso del 9.07%, alcanzando los 90.38 dólares. Por su parte, el barril de West Texas Intermediate, para entrega en mayo, se desplomó un 11.45%, situándose en 83.85 dólares. Estos cambios reflejan una respuesta a la potencial reanudación del tráfico marítimo en una de las rutas más importantes para el transporte de petróleo, que podría facilitar el envío de cerca de 13 millones de barriles diarios desde los países del Golfo.
No obstante, los expertos se expresan con cautela. Nils Haupt, portavoz del gigante del transporte marítimo Hapag-Lloyd, advirtió sobre la necesidad de contar con más información sobre las rutas de navegación, dado el riesgo de minas marinas en la zona. Andy Lipow, de Lipow Oil Associates, también subrayó que, a pesar de la reapertura del estrecho, la normalización completa de la producción petrolera podría prolongarse por semanas o incluso meses. Este retraso se debe, sobre todo, a los daños sufridos por las infraestructuras energéticas durante los recientes conflictos.
Particularmente, la refinería catarí de Ras Laffan, reconocida como el primer centro de producción de gas natural licuado (GNL) a nivel mundial, anticipa que el proceso de rehabilitación podría extenderse de tres a cinco años. Este escenario pone de manifiesto que, aunque la reapertura del estrecho de Ormuz es un desarrollo positivo para el mercado petrolero, la recuperación completa dependerá de varios factores, incluyendo la seguridad en la región y la capacidad de restaurar las infraestructuras.
Actualización: Hasta el 17 de abril de 2026, los acontecimientos han evolucionado rápidamente; se recomienda seguir de cerca las noticias relacionadas con el comercio de petróleo y la situación en el estrecho de Ormuz.
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