La refinería Olmeca de Dos Bocas, perteneciente a Petróleos Mexicanos (Pemex), enfrenta serios desafíos en su operación. Según los datos más recientes de abril de 2026, esta instalación procesó un promedio de 147,498 barriles diarios de crudo, marcando una reducción del 21% en comparación con marzo y alcanzando su nivel más bajo en ocho meses. Esta baja es parte de una tendencia preocupante: la refinería ha experimentado un descenso en su capacidad operativa durante cuatro meses consecutivos.
Situada en Paraíso, Tabasco, la refinería Olmeca fue diseñada para procesar hasta 340,000 barriles diarios de crudo, pero solo utilizó el 43% de su capacidad instalada en abril. Esta cifra deja en evidencia un rendimiento que se sitúa un 38% por debajo de la meta establecida en el Plan Estratégico 2025-2035 del gobierno, que anticipa un procesamiento de 240,000 barriles diarios —equivalente al 70% de su capacidad— para 2026.
Desde su inauguración en julio de 2022, la refinería ha tenido una trayectoria marcada por caídas en producción. A pesar de alcanzar un pico de 263,402 barriles diarios en diciembre de 2025, desde entonces ha visto una disminución continua en su actividad. En el acumulado del año, su participación en el procesamiento nacional de crudo ha sido del 4.9%, bastante por debajo de lo esperado.
Diversos incidentes han suscitado preocupación respecto a la seguridad operativa de la refinería. En marzo de 2026, se registraron dos incendios graves. El primero, en la barda perimetral, resultó en la trágica muerte de cinco trabajadores. Aunque Pemex ha asegurado que la operación no se detuvo durante estos incidentes, analistas externos cuestionan esta afirmación, sugiriendo que las circunstancias eran demasiado severas para continuar sin interrupciones. Un segundo incendio, esta vez provocado por el calentamiento del material almacenado, plantea más dudas sobre la seguridad estructural de la instalación, a la que se le atribuyen defectos por la rapidez en su construcción y la supuesta falta de estudios técnicos adecuados.
En cuanto a su producción, la refinería de Dos Bocas contribuyó con el 15.3% de los combustibles generados por las siete plantas de Pemex en abril, una ligera mejora respecto al mes anterior, pero aún por debajo de los niveles alcanzados en enero y febrero. A pesar de la elaboración diaria de 163,596 barriles de combustibles en abril, este volumen se encuentra un 22% por debajo del pico de producción de diciembre de 2025.
En conclusión, la refinería Olmeca se encuentra en una encrucijada crítica. Con metas ambiciosas que parecen inalcanzables en el corto plazo y preocupaciones serias por su seguridad y operatividad, el futuro de esta instalación se presenta incierto en un sector petrolero que ya enfrenta desafíos estructurales y técnicos. La situación merece un seguimiento cercano, dado su impacto en la economía y la política energética del país.
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