La producción de acero en México enfrenta un escenario complicado, marcado por tensiones comerciales con Estados Unidos y una inminente avalancha de importaciones que el sector califica como desleales. Entre enero y noviembre de 2025, la producción de acero terminado alcanzó 15.5 millones de toneladas, lo que implica una reducción anual del 8.5%, según cifras de la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero (Canacero).
Juan Antonio Reboulen Bernal, director de Asuntos Corporativos y Comercio Internacional de Grupo DeAcero, destaca que los excedentes de acero en China rondan los 400 millones de toneladas. Esta situación ha propiciado un flujo de importaciones que afecta a países con una mayor apertura comercial. En particular, se ha observado cómo China exporta insumos semiterminados a precios competitivos hacia terceros países, como Vietnam y Estados Unidos, donde son transformados antes de entrar a México bajo condiciones arancelarias favorables.
Reboulen advierte que esta tendencia está llevando a un incremento notable en las importaciones, las cuales han pasado de representar el 35% al 40% del consumo total de acero en el país. Ante esta creciente presión, la industria siderúrgica ha establecido mesas de trabajo con la Secretaría de Economía (SE) para promover un “piso parejo” en las condiciones de competencia del mercado.
A principios de 2025, la SE emitió una Norma Oficial Mexicana (NOM) que busca regular la calidad de los insumos de acero para la construcción, medida solicitada durante más de una década por la industria. A partir de agosto, tanto los productores nacionales como los extranjeros deberán seguir criterios específicos de calidad, lo cual, según Reboulen, es un paso fundamental para equilibrar las condiciones de competencia.
El sector también está demandando una actualización en la Ley de Impuestos Generales de Importación y Exportación, vital para extender el aumento de aranceles a productos de acero que actualmente no están regulados. En este contexto, ha sido un esfuerzo continuo del gobierno cancelar registros de molinos extranjeros que no cumplan con las disposiciones comerciales, como parte de una estrategia más amplia contra la triangulación ilegal de mercancías.
Como siguiente paso, se preveé una colaboración más estrecha entre las autoridades aduaneras y la Secretaría de Economía, así como la implementación de mecanismos de certificación de origen más rigurosos para los productores extranjeros.
Esta problemática en la industria del acero no solo refleja los desafíos específicos de un sector clave en la economía mexicana, sino también un entorno global que requiere adaptaciones constantes ante la dinámica del comercio internacional. A medida que avanza el año, las acciones del gobierno y la respuesta de la industria serán cruciales para determinar el futuro del sector en el país.
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