La reciente información proporcionada por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) ha puesto en la perspectiva de los trabajadores el impacto de las minusvalías en sus ahorros. Durante el mes de julio de 2026, los ahorros para el retiro experimentaron una caída notable, registrando minusvalías por 92,763 millones de pesos. Este fenómeno se atribuye a la volatilidad en los mercados financieros, influenciada por la reactivación de tensiones entre Irán y Estados Unidos.
Para aquellos que decidieron cambiar de Afore en este periodo de pérdidas, la situación puede parecer preocupante. La Consar advierte que al realizar un traspaso en un mes marcado por minusvalías, el trabajador puede “cristalizar” la pérdida, dado que la administradora de fondos debe vender los títulos para poder transferir el saldo. Naturalmente, esto genera un impacto en el monto final transferido, afectando la cantidad que el trabajador tiene en su nueva cuenta individual.
Es fundamental destacar que las minusvalías son, en esencia, pérdidas transitorias. Esto significa que no representan decisiones de inversión erróneas, sino simples fluctuaciones contables ocasionadas por la caída de precios de los activos en los mercados. Al momento de un traspaso, la Afore de origen debe vender todos los activos en los que el ahorrador ha invertido, y el hecho de que los precios sean menores durante esa venta afecta el fondo acumulado.
Una inquietud común entre los trabajadores es si realmente han perdido su dinero al cambiarse de Afore durante estos periodos. La respuesta es que, aunque el saldo se transfiere a un valor fijado en un nivel más bajo por las minusvalías, no se pierde el capital en sí. Lo que ocurre es que se convierte una posible pérdida contable temporal en una pérdida realizada, fijando el monto a un nivel que puede ser objeto de recuperación en el futuro.
Desde el enfoque de largo plazo que promueven organismos como Consar y Amafore, la clave radica en analizar estas variaciones mensuales dentro de un contexto más amplio. Las Afores administran su inversión con un enfoque diversificado, buscando proteger los ahorros de los trabajadores para su retiro. Esto implica que, con el tiempo, los mercados pueden recuperarse, lo que podría contrastar positivamente con esas pérdidas iniciales al generar plusvalías en el futuro. Sin embargo, los trabajadores deben ser conscientes de que arrancan de un “piso más bajo” si no esperaron a un momento de mejores condiciones del mercado.
Los trabajadores tienen el derecho de cambiar de Afore cada 12 meses, salvo que la nueva opción presente un mejor rendimiento neto en el ranking de la Consar, lo que permitiría un traspaso anticipado. En el primer semestre de 2026, las Afores acumularon 484,079 millones de pesos en plusvalías, lo que remarca que, a pesar de meses negativos como julio, el sistema sigue mostrando un resultado acumulado positivo.
La administración del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), que gestiona cerca de 9 billones de pesos, representa aproximadamente el 25% del Producto Interno Bruto de México, destacando la importancia de este tema para la economía nacional y el futuro financiero de los trabajadores.
La comprensión de estos aspectos es esencial para tomar decisiones informadas respecto a los ahorros para el retiro, asegurando que cada trabajador esté preparado para navegar las fluctuaciones del mercado y maximizar su futuro financiero.
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