La edición 2026 del Festival Vive Latino se presenta como un ejemplo notable de cómo los eventos masivos pueden ser gestionados de manera sostenible. Este año, la organización ha implementado un plan operativo fundamentado en indicadores de Impacto Ambiental, Social y de Gobernanza (ASG) con el fin de reducir la huella ecológica asociada a su vasta asistencia.
A diferencia de las ediciones anteriores, donde las estrategias eran más generales, la actual se enfoca en la gestión de residuos conectada directamente con métricas específicas que permiten mitigar la emisión de gases de efecto invernadero y, a su vez, fomentar programas de conservación activa. En el centro de estas acciones se encuentra una colaboración estratégica con la iniciativa Hagamos Composta, que busca transformar los desechos orgánicos generados en el festival en abono natural, en un esfuerzo por promover una economía circular.
Con base en las proyecciones de asistencia y el volumen de residuos generados, se estima que se podrán mitigar alrededor de 900 kilogramos de CO2e, un avance significativo en la lucha contra el cambio climático. Esta estrategia se inspira en los resultados previos de Ocesa, la organización detrás del festival, que en el Corona Capital del año anterior logró recolectar más de una tonelada de desechos orgánicos, evitando la emisión de cerca de 11,852 kilogramos de CO2 y produciendo 165 kilogramos de composta que se utilizó para mantener las áreas verdes del Autódromo Hermanos Rodríguez.
Este año, además, el festival fortalece sus esfuerzos mediante la campaña Sélvame MX, enfocada en la conservación de la biodiversidad, complementada por una política de consumo local que tiene como objetivo reducir las emisiones indirectas provenientes del transporte de insumos alimentarios.
En el ámbito social y de gobernanza, el Vive Latino ha integrado mecanismos de atención especializados en violencias de género. A través de una alianza con Casa Gaviota, se han establecido Puntos Violeta que operan bajo protocolos profesionales para la prevención y atención de estos casos. Asimismo, se destaca la participación de comunidades originarias, como la agrupación Los Pream, que representan la riqueza de la cultura mixe y aportan a la diversidad del festival.
Con estas medidas, el Festival Vive Latino 2026 marca un hito en la transformación de la gestión logística de eventos. Al priorizar la responsabilidad social junto con un fuerte compromiso hacia el medio ambiente, esta edición busca establecer un equilibrio entre el entretenimiento masivo y la preservación del entorno, demostrando que es posible disfrutar de la música y la cultura sin comprometer la salud del planeta. La intersección entre diversión y conciencia ecológica plantea un nuevo estándar para futuros eventos, inspirando a otras iniciativas a seguir este camino hacia la sostenibilidad.
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