En un acto que refleja la creciente preocupación sobre la situación del campo en Michoacán, los integrantes del Colectivo Campesino por Michoacán hicieron sentir su voz en el Congreso del Estado. Gritando “¡Sin maíz no hay país!”, llegaron con un documento dirigido a la presidencia de la Mesa Directiva, exigiendo el restablecimiento de los apoyos a los productores rurales, una demanda que, de no ser atendida, podría desencadenar movilizaciones en todo el estado.
Francisco Aguiñiga Ramírez, miembro del colectivo, articuló las inquietudes de los campesinos y denunció las políticas de la Cuarta Transformación, acusando a las autoridades tanto federales como estatales de abandono hacia los productores. En su intervención, demandó un encuentro con el gobernador, subrayando que aquellos en la Secretaría de Agricultura carecen de las capacidades necesarias para abordar sus inquietudes.
La situación se torna grave, especialmente cuando se consideran los datos sobre la producción agrícola en la región, donde se siembran 445 mil hectáreas, generando más de un millón 200 mil toneladas de maíz. Productores del Bajío michoacano también hicieron eco de sus preocupaciones, criticando la intención de Segalmex de adquirir 50 mil hectáreas en Michoacán, lo que, según afirmaron, dejaría a los campesinos desprotegidos. La eliminación de la Financiera Rural y el seguro agrícola solo han incrementado la sensación de desamparo.
Aguiñiga no dudó en cuestionar a aquellos que, bajo el manto del cardenismo, han retirado el apoyo al sector agrícola. Afirmó que las actuales autoridades son hábiles en la oposición, pero no en la gobernanza. Ante el ínfimo apoyo que reciben, que se traduce en apenas 500 kilogramos de fertilizante considerado ineficaz, los campesinos se ven obligados a cuestionar la valoración que el gobierno otorga a su trabajo. Esto se evidencia aún más en la crítica al precio de compra por tonelada de maíz, fijada en solo 5 pesos, lo que fue calificado como un insulto por los productores.
El mensaje es claro: el sector campesino no está dispuesto a ser ignorado. La advertencia es contundente: si la voz de los agricultores no es escuchada, tomarán acciones más drásticas, ocupando carreteras y edificios gubernamentales para hacer valer sus derechos.
La situación del campo en Michoacán se presenta como un reflejo del complejo panorama agrícola en el país, donde los recursos y apoyos son más necesarios que nunca. La espera de respuestas concretas por parte del gobernador y las autoridades es urgente, y los campesinos se preparan para luchar por su sustento y la seguridad alimentaria del estado.
La información corresponde a la fecha de publicación original (2025-10-07 12:40:00). No se dispone de actualizaciones hasta la fecha actual.
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