Unas 39 horas después de que se perdiese la señal del Villa de Pitanxo en aguas de Terranova (Canadá), un barco congelador de 50 metros de eslora que naufragó el martes a 450 kilómetros al sureste de la isla canadiense con 24 tripulantes a bordo, las autoridades del país norteamericano han suspendido de forma definitiva este miércoles las tareas de búsqueda y rescate de los 12 desaparecidos del pesquero gallego, del que se lograron rescatar a tres personas y se localizaron nueve cadáveres. Javier Touza, presidente de la Cooperativa de Armadores de Pesca del Puerto de Vigo (ARVI), a la que pertenece el buque hundido, ha explicado a este diario que el Centro de Coordinación de Rescate Halifax en Canadá no seguirá con los rastreos debido al mal tiempo en la zona, con temperaturas de hasta menos siete grados —y una sensación térmica superior—, olas de siete metros y agua gélida: “Es una malísima noticia porque el apoyo logístico que nos estaban dando sus helicópteros, sus aviones, su flota, era muy importante en estas circunstancias. Alegan las dificultades de trabajar en estas condiciones de mal tiempo y mala visibilidad. Nuestros pesqueros siguen rastreando cualquier mínimo indicio, aunque no sé por cuánto tiempo. Quiero transmitir a las familias apoyo absoluto”.
Touza se refiere a los pesqueros que pertenecen a la cooperativa de armadores de Vigo que este miércoles se han acercado a la zona, entre los que está el Playa Menduiña Dos, donde están alojados los tres rescatados de una balsa salvavidas el martes en plena crisis de hipotermia. Tanto este buque como los demás que pertenecen a ARVI siguen en la zona en busca de los cuerpos de los tripulantes, pero las posibilidades de encontrarlos son mínimas.
Las autoridades canadienses han prolongado las labores de búsqueda y rescate más allá del tiempo señalado por las tablas de supervivencia en las condiciones extremas que se dan en las aguas del Gran Banco de Terranova y que indican que tras 24 horas no existen opciones reales de encontrar a los pescadores con vida. Las propias autoridades del país norteamericano han confirmado poco después que abandonan las labores de rastreo en Twitter. “Lamentablemente, a las cuatro de la tarde, debido a los resultados de la búsqueda exhaustiva de los aviones y los buques de Canadá durante más de 36 horas, la búsqueda de los 12 marineros desaparecidos del Villa de Pitanxo se ha suspendido. Nuestros pensamientos y nuestros sinceros pésames van a las familias, amigos y la comunidad pesquera. El caso ahora será entregado a la policía como un caso de personas desaparecidas en el mar”, ha escrito en dos mensajes en esta red social el propio Centro de Coordinación de Rescate Halifax.
Regrettably, at 4 pm AST, based on the results of the exhaustive search by a significant number of SAR aircraft and vessels over the last 36+ hours, a search covering over 900 sq NM, the search for the 12 missing fishers aboard the FV Villa de Pitanxo has been suspended.
— HfxJRCC_CCCOS (@hfxjrcc) February 16, 2022
La notificación del fin de las operaciones de búsqueda y rescate se produce poco después de que el Centro de Coordinación de Rescates confirmase que el número final de cuerpos recuperados es nueve y no 10, como se informó en un principio. El error es fruto de una confusión durante la comunicación con uno de los barcos pesqueros portugueses que participaba en las tareas de rescate. Tras la aclaración de las autoridades canadienses, el número de cadáveres recuperados son nueve y el de desaparecidos es de 12.
Los tres supervivientes son el patrón del barco, Juan Padín, su sobrino Eduardo Rial y un marinero originario de Ghana, Samuel Kwesi Koufi. Los tres viajan en el pesquero español Playa de Menduíña Dos, que también recuperó seis cadáveres. Otro cuerpo se encuentra en el pesquero portugués Novo Virgem da Barca y los dos muertos restantes han sido recogidos por el buque canadiense Nexus.
El barco Villa de Pitanxo, con base en Marín (Pontevedra) y propiedad del armador gallego Manuel Nores —dueño del grupo Nores—, llevaba 24 tripulantes a bordo, de los cuales 16 son españoles, cinco peruanos y tres ghaneses. El navío, que era prácticamente nuevo —construido en 2004— y estaba faenando en los caladeros de la Organización de Pesquerías del Atlántico Noroeste (NAFO, por sus siglas en inglés) en busca de fletán y otras especies, emitió dos alertas durante la madrugada del martes, a las 5.24 hora española. Las recibió el Centro Nacional de Coordinación de Salvamento Marítimo (CNCS) de Madrid, que intentó contactar con ellos sin éxito. La señal de la caja azul del barco —el sistema de geolocalización, que se comunica con la estación que lleva el seguimiento del buque, muy parecida a la caja negra que utilizan los aviones— se perdió en torno a las seis de la madrugada.
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