En un sorprendente giro de eventos, la Policía Municipal de Apaseo el Alto, Guanajuato, detuvo a un grupo de once elementos de la Guardia Nacional, quienes fueron sorprendidos extrayendo combustible de una toma clandestina de Petróleos Mexicanos (PEMEX). Esta operación se llevó a cabo la noche del 24 de mayo en la comunidad de El Espejo, un área que ha sido objeto de atención debido a actividades ilícitas relacionadas con el huachicol.
La intervención policial surgió tras la recepción de una llamada anónima al 911, alertando sobre movimientos sospechosos en la zona. Los agentes del Grupo de Operaciones Especiales y la Policía Municipal se trasladaron rápidamente al lugar. Al llegar, encontraron varias unidades de la Guardia Nacional resguardando un tractocamión que, tras una cuidadosa inspección, se determinó que estaba conectado a una toma clandestina para la extracción ilegal de hidrocarburos de un ducto de PEMEX.
Al observar la llegada de la policía, algunos miembros de la Guardia Nacional intentaron huir del lugar. Sin embargo, las autoridades municipales lograron aprehender a once integrantes del cuerpo federal, incluyendo a tres oficiales de alto rango —dos tenientes y un subteniente— quienes, según informes, habían estado operando una pipa dedicada al transporte de huachicol.
La detención de estos oficiales añade un matiz intrigante a la narrativa, ya que se presume que, mientras unos uniformados reivindicaban la protección del lugar, otros actuaban en complicidad. Durante esta operación, se aseguró no solo el armamento oficial de los detenidos, sino también vehículos involucrados en la extracción del combustible. Se confiscó un arsenal que incluía nueve fusiles de asalto y dos unidades de la Guardia Nacional.
La rápida movilización de la Policía Municipal y la correcta identificación de la situación culminaron con las detenciones y la incautación del material relacionado. Este hecho será objeto de una investigación formal por parte de la Fiscalía General de la República (FGR), que busca esclarecer responsabilidades y aplicar las sanciones correspondientes.
Es relevante mencionar que ni la Guardia Nacional ni la Secretaría de la Defensa Nacional han emitido comentarios públicos sobre estos eventos hasta el momento, generando un clima de incertidumbre y preocupación sobre la integridad de las instituciones encargadas de la seguridad en el país. La situación resalta la compleja interacción entre las fuerzas del orden y el crimen organizado, un fenómeno que sigue afectando la seguridad pública en diversas regiones de México.
La información proporcionada refleja el estado de los hechos tal como se conoció hasta el 25 de mayo de 2025, y aunque las repercusiones de este incidente aún se desarrollan, la participación de elementos de la Guardia Nacional en actividades ilegales plantea serios cuestionamientos sobre las estructuras de control dentro de las fuerzas de seguridad.
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