La nueva generación del Mazda CX-5 ha sido presentada, y con ello, un claro mensaje: la marca japonesa no planea seguir ciegamente las tendencias del sector automotriz. Este SUV, considerado uno de los más exitosos de la compañía, mantiene sus características distintivas que lo han definido a lo largo de los años.
Más allá de conservar las elegantes líneas exteriores tan comunes en sus últimos modelos, destaca la modernización en el interior, acoplada a un motor que evoca las tradiciones pasadas, caracterizado por su buena cilindrada y su etiqueta ECO.
Ficha técnica del Mazda CX-5
Mazda CX-5 | |
|---|---|
Tipo de carrocería | SUV de cinco plazas |
MEDIDAS | 4.690 mm de largo, 1.860 mm de ancho, 1.695 mm de alto. Distancia entre ejes de 2.815 mm |
Maletero | 583 litros |
Potencia máxima | 141 CV |
CONSUMO WLTP | 7,0 l/100 km en tracción delantera 7,4-7,5 l/100 km en tracción total |
Distintivo ambiental | ECO. |
Ayudas a la conducción | Control de crucero adaptativo, mantenimiento en el carril, y aparcamiento automático. |
Otros | Pantalla de 12,9 o 15,6 pulgadas con compatibilidad con Apple CarPlay y Google de serie. |
velocidad máxima | 187 km/h en tracción delantera 185 km/h en tracción total |
Híbrido eléctrico | Sí, en versión microhíbrida de 24 voltios con motor 2.5 e-Skyactive G (141 CV) |
Híbrido enchufable | No. |
Eléctrico | No. |
precio y disponibilidad | Desde 35.200 euros. Primeras entregas programadas para finales de 2025. |
Una marca que se mantiene en sus convicciones
Desde su fundación, Mazda ha destacado por adoptar un camino distinto al de sus competidores. Conocida por su motor rotativo, la firma es la única que ha conquistado las 24 Horas de Le Mans con este tipo de tecnología.
En años recientes, la marca ha manifestado su escepticismo hacia el coche eléctrico, aunque su modelo Mazda 6e parece prometer buenos resultados. Han sido críticos con la adopción de vehículos eléctricos pesados, subrayando que su enfoque en bloques de mayor cilindrada puede ser una estrategia diferenciadora en un mercado que rápidamente se electrifica.
A pesar de las restricciones de emisiones europeas, coches como el MX-5 continúan siendo deportivos ligeros que destacan en el mercado. Mazda ha planteado combinar su motor rotativo con alternativas eléctricas, comenzando a explorar este enfoque con el modelo MX-30.
En contraste con la tendencia del resto de la industria, que se centra en motores más pequeños y en la electrificación, Mazda ha decidido seguir apostando por motores robustos que ofrecen lo que muchos consideran una experiencia de conducción superior. Este enfoque, aunque arriesgado, refleja una convicción en su producto que podría atraer a un nicho específico de consumidores.
La compañía ha reafirmado su compromiso al ofrecer un motor diésel de seis cilindros en el CX-60, algo que pocos fabricantes se atreven a hacer en estos momentos. Con el nuevo CX-5, la estrategia sigue la misma línea, incorporando un motor de gasolina de 2,5 litros que incluye un sistema híbrido leve para cumplir con las exigencias de los reguladores.
Sin embargo, no todos los cambios son bien recibidos por los puristas. La incorporación de un sistema híbrido leve permite a Mazda obtener la ansiada etiqueta ECO, lo que podría ser útil en entornos urbanos donde las normativas son cada vez más restrictivas.
El motor e-Skyactiv G de 2,5 litros y 141 CV, que ha sido bien recibido en otros modelos de la firma, se integra de tal manera que su función principal es la de recuperar energía durante las frenadas, abasteciendo así las necesidades eléctricas del vehículo durante su funcionamiento.
Sin embargo, este sistema no logra un ahorro significativo de combustible, aunque sí aporta la etiqueta ECO, que ofrece ventajas en accesos y estacionamiento en ciudades grandes.

Adiós a los mandos físicos en el salpicadero de Mazda
Por otro lado, el interior del CX-5 ha sufrido cambios drásticos. La desaparición de mandos físicos en el salpicadero, que antes eran una característica distintiva de Mazda, señala un giro hacia la modernidad. Solo se mantienen algunos controles esenciales como el desempanador y el botón de emergencia.
Los pulsadores del volante aún son físicos, pero las funciones de climatización ahora se gestionan desde una pantalla de 12,9 pulgadas, que se extendió a 15,6 pulgadas en versiones de gama alta. Este cambio contrasta con la promesa inicial de la marca de evitar gigantescas pantallas táctiles en sus vehículos.
A pesar de estos cambios, Mazda ha introducido una integración profunda con Google, permitiendo el uso de Google Maps como navegador y Google Play para aplicaciones diversas, además de contar con un asistente de inteligencia artificial llamado Gemini, que facilitará la experiencia de uso en modo manos libres.
En el ámbito de la seguridad y ayudas a la conducción, la marca incluye las tecnologías obligatorias impuestas por la Unión Europea, como frenada de emergencia y cámara trasera, junto con un control de crucero adaptativo que ayuda en el cambio de carril, estacionamiento automático y voz de alertas cuando los semáforos cambian a verde.
Imágenes | Mazda
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.



