San Agustín Etla, Oaxaca, fue el escenario de un evento de gran relevancia cultural: la premiación de los Premios CASA 2025. La ceremonia tuvo lugar el pasado fin de semana y destacó por su récord de participación, marcando un nuevo hito en la trayectoria del certamen dirigido por el Centro de las Artes de San Agustín (CASA), bajo la dirección de Daniel Brena.
Desde su inauguración en 2010, impulsada por el artista y filántropo Francisco Toledo, quien buscaba preservar las lenguas indígenas y fomentar su escritura y oralidad, los Premios CASA han evolucionado significativamente. Este año, el certamen se abrió a ocho lenguas, incluyendo zapoteco, mazateco, mixteco, chatino, chinanteco, mixe, triqui y ombeayiüts. Se recibieron 359 postulaciones en diversas categorías, que abarcan desde narrativa y poesía hasta literatura para niños y textos que se basan en la tradición oral.
Desde su creación, los Premios CASA han recibido un total de 2,634 obras literarias, premiando a 237 trabajos con una bolsa total de 7 millones de pesos, gracias al esfuerzo de Toledo y su legado, apoyado por instituciones como el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas y la Secretaría de Cultura. Brena enfatizó cómo este reconocimiento ha transformado la vida de muchos participantes, quienes han obtenido otros galardones y ampliado sus horizontes artísticos.
Sara López Ellitsgard, presidenta de la Asociación Civil Amigos del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, subrayó la importancia de estos premios como un medio para reconocer las voces que, durante mucho tiempo, quedaron en la sombra. Destacó el papel esencial de los abuelos en la conservación de las lenguas indígenas y agradeció el continuo apoyo que hace posible mantener vivo el legado de Toledo.
En esta edición, 38 escritores fueron galardonados, recibiendo una bolsa económica de 30,000 pesos cada uno, además de obras gráficas de artistas reconocidos. Un momento destacado de la ceremonia fue la entrega del Premio FAHHO-CaSa Emiliano Cruz a Juana Vásquez Vásquez por su incansable trabajo en la promoción del dill wlhall, una variante del zapoteco. Michael Swanton, director de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, mencionó que este galardón reconoce a quienes, fuera de sus labores diarias, hacen contribuciones significativas a sus lenguas.
Esta celebración de la riqueza cultural y lingüística en Oaxaca reafirma la importancia de la preservación y reconocimiento de las lenguas indígenas, recordando que, sin el esfuerzo colectivo, estas voces vitales podrían perderse en el tiempo. La labor realizada por el CASA y los galardonados es un testimonio del compromiso hacia la diversidad cultural y la resistencia de las raíces que sustentan la identidad de comunidades enteras.
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