Las intensas lluvias que azotaron la Ciudad de México el pasado viernes han dejado un impacto significativo en la capital. Desde la medianoche, se registró un alarmante volumen de más de 35.1 millones de metros cúbicos de agua, provocando diversas afectaciones en viviendas y el desbordamiento de árboles, además de encharcamientos en diversas áreas.
El Gobierno de la Ciudad activó alertas en diferentes alcaldías debido a las condiciones climatológicas adversas. En particular, la alerta Roja fue declarada en patrones críticos como Magdalena Contreras y Tlalpan. Por otro lado, localidades como Álvaro Obregón, Benito Juárez y Coyoacán, entre otras, debieron enfrentar una alerta Naranja. Para mitigar los efectos de las lluvias, se desplegaron más de 115 elementos de seguridad, bomberos y expertos en drenaje, apoyados por 42 equipos de maquinaria especializada, incluyendo vehículos de bombeo de emergencia.
Según los reportes, las precipitaciones más intensas se registraron en el poniente y sur de la capital. La estación del Foro Cultural Magdalena Contreras reportó 69.75 milímetros, lo que la convirtió en la zona con mayor acumulación. Otras áreas como Planta Picacho Periférico y San Francisco también registraron cifras alarmantes: 64.75 y 55.75 milímetros, respectivamente.
El impacto no se limitó a las vialidades, pues el Heroico Cuerpo de Bomberos tuvo que atender la caída de 31 árboles y dos postes, además de múltiples encharcamientos. Tlalpan fue una de las alcaldías más afectadas, donde se requirió el despliegue de equipos de bombeo para hacer frente a la crisis. En particular, se reportaron afectaciones en varias viviendas de la colonia Lomas de Padierna, donde el agua ingresó a inmuebles, ocasionando el colapso de una barda.
En otras partes de la ciudad, se registraron afectaciones en Siete viviendas en San Diego Churubusco y varias más en Iztacalco. La angustia también se prolongó hasta Xochimilco, donde el sifón del Río San Buenaventura alcanzó un nivel crítico que, aunque posteriormente descendió, siguió bajo vigilancia.
La tarde del viernes marcó momentos críticos para el Río Magdalena, el cual llegó a su máxima capacidad alrededor de las 17:50 horas, evidenciando la magnitud de la situación. Ante la envergadura de las lluvias, el gobierno capitalino activó el Plan Tlaloque 2.0, diseñado para manejar emergencias en la red hidráulica de la ciudad, y hace un llamado a la ciudadanía a mantener las calles limpias para evitar futuros encharcamientos.
Este panorama subraya la importancia de una infraestructura resiliente y la necesidad de preparación ante fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes y severos. La atención efectiva y rápida de las autoridades es crucial para mitigar las repercusiones de estas tormentas en las comunidades capitalinas.
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