La Ciudad de México se está transformando en un verdadero epicentro de celebraciones durante la Copa Mundial. Más de medio millón de visitantes extranjeros llegaron a la capital en la primera semana del torneo, un fenómeno que la secretaria de turismo, Alejandra Frausto, atribuye a la calidez y hospitalidad de sus habitantes. “Nuestras maneras son de amor, alegría e ingenio”, declaró Frausto, quien compartió diversas anécdotas que han adornado esta fiesta futbolística, como un pato vestido con la camiseta de la selección mexicana y una gallina tratando de marcar goles.
El ambiente festivo de la metrópoli es palpable, y no falta la diversión y el entusiasmo en las calles. Con más de 20 millones de personas viviendo en la ciudad, los locales han mostrado un espíritu inclusivo, recibiendo a quienes llegan de diferentes partes del mundo sin discriminación ni racismo. La contrastante actitud de los mexicanos se hizo evidente para la funcionaria al recordar una escena triste de un senegalés en un estadio en Estados Unidos, en comparación con cómo un senegalés se integró en una celebración futbolera en Tlalpan, disfrutando del partido entre su selección y Francia rodeado de mexicanos.
A pesar de que la Ciudad de México será sede de solo cinco partidos de la Copa, el evento ha sido diseñado como una celebración que va más allá de los encuentros futbolísticos. El Zócalo alberga un Fan Festival, donde se proyectarán los 104 partidos del Mundial en una gigantesca pantalla de 500 metros cuadrados, convirtiendo la emblemática plaza en un punto de encuentro para los aficionados.
Frausto, quien se identifica como aficionada del equipo Pumas UNAM, resaltó que la inauguración del Mundial el 11 de junio fue una ocasión para reunir a las familias, un sello distintivo de esta competencia en la ciudad. En este festival, se han llevado a cabo presentaciones artísticas y diversos eventos culturales, como la llegada de alrededor de 1.000 uzbekos y más de 70.000 colombianos disfrutando de la celebración mientras esperan el debut de su selección.
Los residentes y visitantes pueden disfrutar de una amplia variedad de festivales, siendo más de 20 los que se celebran de manera gratuita a lo largo de la capital. La secretaria también destacó la diversidad gastronómica de la ciudad, que ofrece desde taquerías hasta restaurantes de alta cocina y opciones vegetarianas y veganas, asegurando que “es difícil comer mal aquí”.
Las voces y las imágenes de esta gran fiesta están consolidando la reputación de la ciudad como un destino atractivo, con solicitudes de viajeros de lugares lejanos que desean unirse a la celebración, algunos programando su visita después del 5 de julio, cuando se celebren los últimos partidos en territorio mexicano.
La hospitalidad de los ciudadanos es evidente desde el aeropuerto, donde los visitantes son recibidos con mariachis. Se espera que cerca de dos millones de turistas lleguen durante el Mundial, y lo más destacado es la posibilidad de que muchos regresen con sus familias, perpetuando así el encanto de la Ciudad de México como un lugar donde se celebra el fútbol, pero también la vida.
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