La Ciudad de México se prepara para un cambio significativo en el ámbito de la vivienda asequible. Clara Brugada Molina, jefa de Gobierno, ha anunciado su objetivo de entregar 10,000 viviendas asequibles y otorgar 40,000 apoyos para mejoramientos habitacionales durante el 2026. Esta iniciativa se enmarca dentro de una política habitacional ambiciosa administrada por el Instituto de Vivienda (INVI).
En un evento reciente en la alcaldía de Coyoacán, la mandataria destacó el compromiso de su administración, revelando que en casi dos años de gestión se han invertido 18,000 millones de pesos en políticas de vivienda. En lo que va de este año, ya se han entregado 2,000 casas, lo que pone de manifiesto la rapidez con la que están avanzando en este ámbito. “Una de las primeras decisiones que tomamos cuando entramos al gobierno fue crear la Secretaría de Vivienda y duplicar el presupuesto”, subrayó Brugada.
La jefa de Gobierno enfatizó que el acceso a la vivienda es un derecho humano fundamental, lo que obliga al gobierno a agilizar la construcción de proyectos habitacionales. “El reto es que los ciudadanos no tengan que esperar tanto tiempo para acceder a una casa”, dijo, insistiendo en la necesidad de superar los trámites burocráticos que a menudo retrasan el desarrollo de nuevas viviendas.
Sin embargo, este esfuerzo se lleva a cabo en un contexto de desafíos significativos. Según el Registro Único de Vivienda, entre enero y junio de 2026 solo se edificaron 296 viviendas en la capital, mientras que otras 2,000 siguen registradas como en construcción. Inti Muñoz Santini, secretario de Vivienda, aseguró que actualmente hay 9,000 viviendas sociales en proceso, con un ritmo de construcción más acelerado que en años anteriores.
La administración está abordando la crisis de acceso a la vivienda que enfrentan muchas metrópolis alrededor del mundo, mediante la promoción de proyectos de vivienda social y popular. En este sentido, el Gobierno de la Ciudad de México ha implementado un modelo de coproducción, que involucra a las familias que habitarán las nuevas viviendas en el proceso de desarrollo.
Este modelo permite ofrecer viviendas a un costo promedio de entre 700,000 y 900,000 pesos, apoyadas por financiamiento público sin intereses. Según se señaló, los créditos contemplan mensualidades que no superan el 20% del ingreso familiar. Algunas familias podrían pagar tan solo 900 pesos al mes, mientras que las que cuentan con ingresos más altos podrían enfrentarse a pagos de aproximadamente 3,000 pesos.
Con estas iniciativas, la administración de Brugada no solo busca mitigar la crisis de vivienda en la Ciudad de México, sino también proporcionar una solución sostenible a largo plazo para sus habitantes, respaldando así un derecho humano esencial que afecta a miles de familias.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


