La senadora paraguaya Celeste Amarilla ha desatado controversia en el pleno del Congreso tras realizar insultos contra el futbolista Kylian Mbappé después de la derrota de Paraguay ante Francia en un Mundial. Amarilla, representando al Partido Liberal Radical Auténtico, criticó severamente al delantero del Real Madrid, acusándolo de falta de respeto hacia el jugador paraguayo Orlando Gill. “Ese hijo de puta le niega la mano y le grita en la cara; eso no es francés”, sostuvo Amarilla, reclamando una reflexión sobre los valores que representa Francia.
La senadora no se retractó de sus fuertes acusaciones, que fueron catalogadas como racistas. En su intervención, enfatizó que la rica herencia cultural y filosófica de Francia no debería ser reducida al comportamiento de un solo individuo; en cambio, destacó figuras emblemáticas como Rousseau y Simone de Beauvoir, subrayando la contradicción entre su legado y la actitud de Mbappé.
Amarilla ha insistido en su enfrentamiento con el jugador francés, sugiriendo que debería leer una carta que le envió, escrita en francés y español. “Que se cuide de los paraguayos”, advirtió, haciendo alusión a un caso de Ronaldinho que terminó en arresto en Paraguay. Sus comentarios han abierto un debate no solo sobre el deporte, sino también sobre el nacionalismo y el racismo en la esfera pública.
No ha sido la única voz política en lanzar insultos hacia Mbappé; también Juan Carlos ‘Nano’ Galaverna se sumó, utilizando un tono despectivo para referirse al futbolista y alegando que su actitud en el campo fue inaceptable. Estas declaraciones han generado un ambiente tenso en el ámbito deportivo paraguayo.
En contraste, el presidente de Paraguay, Santiago Peña, ha condenado las declaraciones de Amarilla, reafirmando su postura en contra de cualquier forma de discriminación y defendiendo los derechos humanos y la libre expresión. “Nosotros estamos en contra total de todo tipo de discriminación”, afirmó, buscando distanciar al gobierno de la retórica incendiaria.
En resumen, la situación refleja una polarización en la política y la sociedad paraguaya en torno a temas de identidad y respeto en el ámbito del deporte, convirtiendo un evento deportivo en un escenario para el debate cultural y social. Esta situación tiene lugar dentro de un contexto global en el que las celebridades del deporte son cada vez más vistas como representantes de su nación, un tema que, sin duda, continuará generando discusión.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

