Minneapolis es el escenario de un reciente revuelo en el mundo del arte contemporáneo, impulsado por la exhibición “Hydricosmic Litanies” del artista Olalekan Jeyifous en el Walker Art Center. Jeyifous, un creador de origen nigeriano y residente en Nueva York, se ha visto obligado a confrontar acusaciones de que su trabajo incorpora generative AI, un tema que ha suscitado un debate considerable entre los visitantes del museo.
La exhibición, que incluye video, escultura y paisajes sonoros, aborda temas de colonización, industrialización y el impacto de la tecnología en nuestra relación con el medio ambiente, inspirándose en las cosmologías de la diáspora africana y en la obra del novelista Ben Okri, The Famished Road. En este contexto, Jeyifous ha imaginado comunidades alrededor del río Mississippi, estructurando la instalación de manera que evoca un lecho fluvial con plataformas que representan islas.
En medio de la polémica, un usuario de Reddit expresó su descontento ante lo que describió como “basura de IA” en la exhibición, afirmando que se había sentido engañado al no recibir información sobre el uso de IA en la creación de las obras. Este comentario fue respaldado por un supuesto miembro del personal del museo que, sin autorización para hablar, sugirió que efectivamente la IA había jugado un papel importante en el proceso creativo. La falta de comunicación clara sobre este aspecto se convirtió en el núcleo de la controversia.
En respuesta, Jeyifous subrayó que su práctica artística, desarrollada durante más de dos décadas, se basa en métodos que son comunes en su disciplina, aunque menos conocidos para el público general del museo. Rechaza la idea de simplificar su trabajo a meros “resultados generados por IA”, enfatizando que su proceso implica un enfoque iterativo y reflexivo que va más allá de simples prompts.
Henriette Huldisch, curadora en jefe del museo, admitió que la obra de Jeyifous a veces utiliza software de diseño avanzado que incluye herramientas con capacidades de IA. Sin embargo, destacó que sus obras nunca son resultado de simples entradas automáticas, sino que implican múltiples etapas de conceptualización y visualización.
Con la intención de abordar las inquietudes planteadas por los visitantes, el Walker Art Center ha planeado agregar texto aclaratorio a la exhibición, reafirmando su compromiso de escuchar y aprender de su público. La trama en torno a la relación entre arte y tecnología continúa fascinando y generando debates necesarios en el ámbito cultural, lo que demuestra la complejidad y riqueza del discurso contemporáneo en torno al arte.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.


