Los Certificados de la Tesorería de la Federación, conocidos popularmente como Cetes, y las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) como Nu, Klar, DiDi y Stori, se han convertido en dos de las opciones de ahorro y inversión más atractivas en México, especialmente para quienes están comenzando en el mundo de las finanzas personales. Estas alternativas son cada vez más populares debido a su accesibilidad y capacidad para ofrecer rendimientos que superan la inflación, superando, en ciertos casos, las ofertas de la banca tradicional.
Una de las ventajas más relevantes de los Cetes y Sofipos es que permiten iniciar inversiones con montos mínimo de 100 pesos o incluso menos. Esta característica las hace ideales para quienes desean empezar a construir su patrimonio sin necesidad de un capital inicial elevado.
En el ámbito fiscal, es importante conocer las diferencias entre ambos instrumentos. Para 2026, los Cetes aplican una retención del Impuesto sobre la Renta (ISR) provisional del 0.90% al momento de liquidar las ganancias. Este cargo es gestionado directamente por la plataforma utilizada para la inversión, como Cetes Directo. Al finalizar el año fiscal, el contribuyente deberá realizar un balance de sus ingresos y rendimientos, lo que podría resultar en un saldo a favor o, en algunos casos, un cargo adicional, dependiendo de la situación fiscal individual.
Por otro lado, las inversiones realizadas en Sofipos también están sujetas a una retención del 0.90% de ISR; sin embargo, existe un monto mínimo exento de impuesto, es decir, si el saldo promedio diario no excede cinco Unidades de Medida y Actualización (UMAs), equivalentes a aproximadamente 213,973 pesos en 2026, no se pagará ISR. Este criterio se aplica al promedio global de la inversión, calculado sumando los saldos diarios a lo largo de un período y dividiendo el total entre el número de días.
Para ilustrar estas diferencias, consideremos un ejemplo concreto: si un inversionista decide invertir 200,000 pesos en Cetes y Sofipos a un plazo de 28 días, con una tasa de rendimiento anual del 7%, se generaría un rendimiento bruto de 1,074 pesos. En el caso de los Cetes, la retención provisional de 0.90% resultaría en un rendimiento neto de 936 pesos, mientras que en las Sofipos, si se está por debajo del límite exento, el rendimiento neto se mantendría en 1,074 pesos.
Este análisis se vuelve aún más interesante al considerar inversiones de mayor monto. Si la inversión asciende a un millón de pesos en ambos instrumentos, los rendimientos netos después de ISR serían de 4,679 pesos para Cetes, con una retención de 690 pesos, y de 4,827 pesos para las Sofipos, con una retención de 543 pesos, siempre y cuando se cumpla con el requisito del saldo exento en Sofipos.
Desde un enfoque de riesgo, los Cetes gozan de una mayor seguridad, dado que son un instrumento respaldado por el gobierno, mientras que las Sofipos ofrecen una protección limitada, asegurando hasta 25,000 UDIS (aproximadamente 220,830 pesos al 28 de abril). A partir de este umbral, la inversión se expone a un riesgo mayor en caso de que la institución financiera enfrente problemas.
Elegir entre ambas opciones dependerá de la estrategia financiera y los objetivos de cada inversionista. Consciente de estas diferencias, el nuevo inversionista puede tomar decisiones más informadas sobre cómo y dónde ahorrar o invertir su dinero.
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