El Ministerio de Finanzas de China anunció el domingo la implementación de restricciones a las compras públicas de productos sanitarios provenientes de la Unión Europea, limitando aquellas cuyo valor supere los 45 millones de yuanes (aproximadamente 6.3 millones de dólares). Esta medida se considera una represalia por las acciones previas de Bruselas, que han aumentado las tensiones entre Pekín y la capital europea.
La discordia se intensificó recientemente tras la decisión de la Unión Europea de imponer aranceles a vehículos eléctricos fabricados en China. En respuesta, Pekín también decidió gravar con aranceles importaciones de brandy de la UE. Estos intercambios de sanciones reflejan un creciente conflicto comercial que afecta a sectores clave en ambas economías.
La UE había determinado previamente que las empresas chinas no podrían participar en licitaciones públicas por un total de 60,000 millones de euros (70,000 millones de dólares) al año, argumentando que las firmas del bloque no reciben un acceso justo en el mercado chino. Esta acción fue la primera bajo el Instrumento de Contratación Pública Internacional de la UE, diseñado para fomentar un acceso recíproco a los mercados.
El Ministerio de Comercio chino expresó su descontento, alegando haber tomado “pasos necesarios” en respuesta a estas medidas, insistiendo en que a pesar de la buena voluntad de China, la UE ha mantenido su enfoque en la restricción y en la creación de nuevas barreras proteccionistas.
Además, las restricciones chinas se extenderán a productos sanitarios de otros países que contengan componentes de la UE con un valor contractual superior al 50%. Es importante destacar que estos cambios entran en vigor inmediatamente y que no afectarán a los productos fabricados por empresas europeas en China.
Por otra parte, el viernes, China también reveló que impondrá aranceles de hasta el 34.9% durante cinco años sobre el brandy originario de la Unión Europea, incluidas las prestigiosas marcas de coñac francés. Esta decisión parece responder en gran medida a la imposición de aranceles europeos sobre vehículos eléctricos.
Sin embargo, los grandes productores de coñac, como Pernod Ricard, LVMH y Rémy Cointreau, estarán exentos de los gravámenes, siempre que sus precios se mantengan dentro de un rango mínimo no divulgado por China.
A medida que estas medidas comerciales se desarrollan, las tensiones entre las dos economías más grandes del mundo continúan en aumento, mientras se preparan para una cumbre de líderes programada para finales de julio en China.
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