En un panorama cada vez más digitalizado, la protección contra ciberataques se ha transformado en una prioridad vital para las empresas de todos los sectores y tamaños. Según Sergio Sotomayor, director ejecutivo de Oficinas Regionales de Lockton México, los seguros contra ciberataques han pasado de ser una opción a convertirse en una “necesidad crítica”. Mientras que las organizaciones tradicionalmente se enfocan en asegurar aspectos físicos como mercancías y edificios, la frecuencia y el impacto potencial de los ciberataques requieren una revisión urgente de sus prioridades de seguridad.
Sotomayor subraya que los datos de clientes y proveedores son un objetivo atractivo para los delincuentes cibernéticos. Estos ataques no solo comprometen la información valiosa, sino que también pueden provocar parálisis operativa, lo que resulta en costos considerables para la empresa. Un ciberataque significativo podría, en el peor de los casos, llevar a la desaparición del negocio afectado.
Identificar los sectores más vulnerables se hace fundamental. El sector financiero se destaca por su atractivo para los cibercriminales, pero la educación y la salud también están en el punto de mira, manejando datos que son igualmente deseables para los atacantes. Sotomayor destaca que cualquier empresa con alta actividad en línea, ya sea en transacciones o en la gestión de información, debe considerar seriamente la contratación de un seguro de ciberseguridad.
Un alarmante dato a considerar es que, de acuerdo con proyecciones de Cybersecurity Ventures, se estima que el costo total del cibercrimen alcanzará los 10 billones de dólares para el año 2025. No obstante, en México, menos del 1% de las empresas tiene un seguro que las proteja de tales eventualidades. Esto plantea una preocupante disyuntiva: ante un entorno de amenazas creciente, la mayoría de las empresas aún no ha tomado las medidas necesarias para salvaguardar su información.
Sotomayor además destaca el caso de Jalisco, considerado el “Silicon Valley” de México, donde muchas empresas tecnológicas manejan grandes volúmenes de datos y son, por tanto, especialmente susceptibles a ciberataques. La importancia de contar con un seguro contra ciberataques es inobjetable para las empresas que interactúan con información sensible o que dependen de sistemas digitales para operar.
Los peligros son evidentes. En los últimos tres meses, el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) sufrió un ataque que detuvo sus servicios administrativos durante 12 días. Los delincuentes exigieron un rescate, situación que terminó con la decisión de no pagar. Similarmente, los Hospitales Civiles de la Universidad de Guadalajara se vieron comprometidos por un hackeo que afectó a alrededor de 20,000 personas. También el DIF Guadalajara reportó una posible vulneración y ha denunciado el incidente para que se inicie una investigación.
Los datos y los sistemas son las arterias que sostienen el funcionamiento moderno de las empresas. Mientras la digitalización avanza, el llamado a la acción es claro: las organizaciones deben priorizar la ciberseguridad, empezando por asegurar sus activos más valiosos: la información. A medida que las amenazas evolucionan, la resiliencia y la capacitación en ciberseguridad se perfilan como las mejores defensas ante lo que se está convirtiendo en un desafío crítico del siglo XXI.
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