En el mundo del ciclismo existen diversas competencias que despiertan pasiones en los aficionados, una de ellas es la Prueba Ciclista más Bella. Esta competición se caracteriza por recorrer los paisajes más hermosos de Francia, Suiza e Italia y por tener a los ciclistas más destacados del mundo compitiendo por el primer lugar. Sin embargo, este año, un “globero” decidió que también tendría su lugar en la carrera.
Este ciclista amateur tenía un sueño por cumplir y no le importaba quedarse atrás durante la competencia. Para él, el simple hecho de poder pedalear junto a los grandes nombres del ciclismo era un sueño hecho realidad. Todos los demás competidores pudieron contar con sus entrenamientos personalizados y con toda la tecnología destinada para la competición, sin embargo, este guerrero decidió hacerlo todo por cuenta propia y de manera artesanal.
Al encontrarnos en la belleza natural del territorio Alpino, el ciclista fue rodeado por los parajes más impresionantes que la naturaleza puede ofrecer. Sus ojos pudieron ver innumerables maravillas que quizás algunos de los ciclistas profesionales pasaron por alto. Ese fue, sin duda, un momento memorable para él y para todos los demás que lo vieron en la competencia.
El “globero” no logró ganar la competencia pero sin duda se fue con la satisfacción de haber competido codo a codo con los mejores ciclistas del mundo y haber visto los maravillosos paisajes de esta zona de Europa. Al final del día, todos los ciclistas que participaron en la Prueba Ciclista más Bella, lograron entender que lo importante no es ganar, sino disfrutar y vivir la experiencia.
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