Lo último
  • S&P/BMV IPC 
  • Dólar (USD/MXN) 
  • Euro (EUR/MXN) 
  • Walmex 
  • América Móvil 
  • Banorte 
  • FEMSA 
  • Grupo México 
  • Cemex 
  • Bimbo 
  • GAP 
  • ASUR 
  • Coca-Cola FEMSA 
  • Petróleo WTI 
  • Oro 
  • S&P 500 
  • Dow Jones 

Científicos rusos y kirguises estudian ciudad sumergida medieval

por en CulturaTiempo de lectura: 3 min
Científicos rusos y kirguises estudian ciudad sumergida medieval.

Investigadores rusos y kirguises están desentrañando los secretos de Turu-Aygyr, un antiguo centro comercial medieval que ha permanecido sumergido durante siglos en las aguas del lago Issyk-Kul, en Kirguistán. El hallazgo inicial, informado por la Sociedad Geográfica Rusa en noviembre pasado, marca el inicio de una colaboración arqueológica con el Instituto de Arqueología de la Academia Rusa de Ciencias y la Academia Nacional de Ciencias de Kirguistán.

Turu-Aygyr, un punto clave en la histórica Ruta de la Seda entre China y Occidente, prosperó entre el siglo I a.C. y el siglo XIV d.C. Sin embargo, este próspero asentamiento fue arrasado por un terremoto a principios del siglo XV, desapareciendo bajo las aguas del lago. A pesar de que el pueblo ya podría haber sido abandonado para entonces, la población de la región experimentó cambios significativos, con la llegada de nómadas tras el desastre natural, como señala Valery Kolchenko, investigador a cargo del equipo kirguis.

Durante los siglos X al XIII, el área del lago Issyk-Kul estuvo bajo el dominio de los Karakhanidas, una dinastía turca que albergó una diversidad de creencias religiosas. Maksim Menshikov, líder de la misión, destaca que se practicaban religiones como el tengrianismo pagano, el budismo y el cristianismo nestoriano, mientras que el islam predominaba entre la élite y los grupos involucrados en actividades económicas.

Los arqueólogos están trabajando en cuatro sitios a profundidades de entre tres y trece pies cerca de la costa noroeste del lago. Sus descubrimientos incluyen estructuras de ladrillos cocidos y una piedra de molino, junto a elementos arquitectónicos decorados que sugieren la existencia de espacios comunitarios, como mezquitas o madrasas. A través de muestras de madera, esperan establecer la fecha exacta del terremoto que llevó a la ruina de Turu-Aygyr.

Uno de los hallazgos más intrigantes es un cementerio musulmán, donde los restos de los fallecidos presentan una disposición acorde a la tradición islámica, con cuerpos orientados hacia La Meca. Esta necrópolis data probablemente del período en que el islam comenzó a difundirse en Asia Central, en el siglo XIII. Los restos de dos individuos han sido desenterrados y están siendo estudiados para obtener información sobre la vida en Turu-Aygyr en ese tiempo.

Además de las excavaciones, los investigadores están revisando crónicas chinas contemporáneas que, aunque no reflejan un control directo sobre la región, destacan su importancia en la época, especialmente en textos del periodo Tang (618-907 d.C.). Menshikov ha expresado su esperanza de que estas fuentes históricas permitan correlacionar los materiales arqueológicos con la documentación de la época.

En un tercer sitio, se han encontrado cerámicas medievales, y en un cuarto, los restos de estructuras redondas y rectangulares que el equipo planea explorar en futuras temporadas de excavación.

Este fascinante proyecto no solo brinda una mirada única a la historia de Turu-Aygyr, sino que también abre una ventana al entendimiento de los intercambios culturales a lo largo de la Ruta de la Seda. La relevancia histórica y cultural de estos hallazgos promete seguir atrayendo la atención de la comunidad científica y del público interesado en el pasado medieval de esta región.

Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial. No olvides comentar sobre este articulo directamente en la parte inferior de esta página, tu comentario es muy importante para nuestra área de redacción y nuestros lectores.

¿Te gustó esta noticia?

Datos basados en información reportada originalmente por artnews.com.

Deja un comentario