La asociación entre Ryan Reynolds y Rob McElhenney en el mundo del fútbol inglés ha alcanzado un nuevo hito, con el Wrexham AFC en la cúspide de su trayectoria. En medio de una intensa lucha por el ascenso a la Premier League, el club galés reportó ingresos récord en la temporada 2024-2025. Con un impresionante total de 39 millones de euros facturados en la League One, se registró un crecimiento del 24% en comparación con la temporada anterior. Es importante destacar que ningún otro equipo de LaLiga Hypermotion logró alcanzar cifras similares, aunque el precio que pagó el Wrexham fueron pérdidas significativas, alcanzando los 17,8 millones de euros, cinco veces más que lo habitual en otras ligas.
Para impulsar el proyecto y facilitar el anhelo del ascenso, Reynolds, McElhenney y sus nuevos socios, Apollo Sports Capital —los recientes propietarios del Atlético de Madrid—, invirtieron 56 millones de euros. Esta inversión, además, permitió a los dos actores recuperar los 12 millones de euros que habían prestado al club desde su adquisición en 2021.
Un elemento inesperado en sus finanzas ha sido la amortización excepcional de 4,4 millones de euros debido a la quiebra de Argentex, una firma británica del sector de divisas. Sin embargo, estas dificultades fueron mitigadas en parte por el crecimiento del negocio operativo y las noticias de la construcción de una nueva tribuna en el estadio Racecourse, que contará con 7.500 asientos. Esta mejora es parte de la lucha por convertir el estadio en un potencial anfitrión para el Mundial femenino de 2035 en Reino Unido.
Uno de los aspectos más llamativos del informe financiero es el aumento de ingresos internacionales, que ya constituyen el 58% del total, en comparación con el 52% en la temporada anterior. La presencia de Reynolds ha atraído una variedad de marcas globales, destacándose United Airlines como patrocinador principal, junto a gigantes como Meta y HP, que únicamente tienen este tipo de asociación en el fútbol además del Real Madrid. Estos vínculos han contribuido a un crecimiento del 32% en ingresos por patrocinio, alcanzando 20,3 millones de euros, lo que representa una cifra notable para un equipo de la Tercera División.
La colaboración con la marca técnica Macron ha sido igualmente beneficiosa; las ventas de camisetas y artículos de merchandising superaron los 5,9 millones de euros, aumentando un 14% respecto al año anterior. En términos de ingresos por asistencia, el Wrexham registró un total de 5,4 millones de euros en su última temporada, además de otros 1,5 millones de euros procedentes de diferentes actividades en días de partido, lo que representa un crecimiento del 19%.
Por otro lado, el gasto también ha visto un aumento considerable. La inversión en salarios para la plantilla fue de 23,3 millones de euros, un incremento notable del 81%, efecto directo de la necesidad de reforzar la plantilla para mantener su racha ascendente. Igualmente, las amortizaciones por fichajes se duplicaron, lo que subraya la presión financiera generada por la búsqueda de ascensos.
Finalmente, el crecimiento del club se ve reflejado en la expansión de su plantilla, que ha crecido de 80 empleados en 2021 a 313 en 2024-2025, un testimonio claro del impacto del proyecto de Reynolds y McElhenney. En una era donde la presión financiera en el fútbol es más fuerte que nunca, el Wrexham se posiciona como un caso fascinante de cómo la inversión en un club puede cambiar no solo su trayectoria deportiva, sino también su relevancia en el ámbito global.
Actualización: noticias y referencias tienen datos hasta el 28 de marzo de 2026.
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