La Ciudad de México vive un momento crucial en su historia reciente con el inicio de importantes proyectos de vivienda en el Centro Histórico y la colonia Guerrero. La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, encabezó la ceremonia de colocación de la primera piedra de un ambicioso plan que prevé la edificación de 250 viviendas. Esta iniciativa, que representa una inversión de 120 millones de pesos, beneficiará a 900 personas y es parte de un esfuerzo más amplio por recuperar y revitalizar el centro de la ciudad.
Los datos son contundentes: el proyecto contempla la intervención de 4,500 espacios más, con una inversión total que supera los mil millones de pesos. La estrategia busca no solo proporcionar viviendas dignas, sino también combatir la gentrificación y contrarrestar el despoblamiento del Centro Histórico, un área vital que ha sufrido por años el abandono y la falta de desarrollo.
Brugada, al anunciar la construcción de 17,000 metros cuadrados de nuevas viviendas, enfatizó la prioridad de este programa para las familias con arraigo vecinal. Estas son aquellas que han enfrentado condiciones de vida difíciles en edificios que presentan alto riesgo estructural. La ubicación de los proyectos incluye Arcos de Belén, Belisario Domínguez, avenida Chapultepec, Galeana y Lerdo, todos catalogados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), lo que garantiza que su rehabilitación respete el valor histórico de estas edificaciones.
En un contexto más amplio, la mandataria también anunció su intención de presentar ante el Congreso de la Ciudad de México una Ley de Rentas Justas, Razonables y Asequibles. Esta normativa aspira a controlar el incremento del costo de la vivienda, limitándolo a la inflación anual. Asimismo, se planea establecer una Defensoría Inquilinaria que se encargue de proteger los derechos tanto de inquilinos como de propietarios, una medida que refleja el compromiso del gobierno local con la justicia social.
Se estima que hacia 2030, su administración aspira a completar 200,000 acciones de vivienda, con 10,000 de ellas programadas para este año. Dentro de estos planes, se destacan 4,500 viviendas adecuadas y asequibles que se empezarán a construir en 2026 y tendrán un costo estimado de un millón de pesos por unidad, accesibles para las familias interesadas.
El secretario de Vivienda, Inti Muñoz Santini, subrayó la importancia de rescatar antiguas vecindades que fueron dañadas en sismos pasados y que habían permanecido desatendidas. A través de un enfoque histórico de la vivienda, se busca no solo mejorar las condiciones de vida en estas zonas, sino también fortalecer el tejido social de la comunidad.
La beneficiaria Diana Barón León expresó su agradecimiento a la administración por la atención prestada a estos predios, resaltando el incremento en el presupuesto a la Secretaría de Vivienda, que ha más que duplicado su apoyo en comparación con administraciones anteriores.
La construcción de estos nuevos proyectos de vivienda es solo el inicio de una serie de acciones necesarias para devolver al Centro Histórico su carácter habitacional y comunitario, asegurando que este patrimonio cultural de la humanidad pueda recuperarse como un espacio vivo, accesible y solidario.
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