El consentimiento no implica sumisión, según un psicoanalista
En el ámbito de la cultura, ha surgido recientemente un debate sobre el consentimiento y cómo se relaciona con la sumisión. Clotilde Leguil, una reconocida psicoanalista, explica en un artículo que ceder o dar gusto a otros no implica necesariamente que se esté consintiendo.
Leguil argumenta que el consentimiento debe ser entendido como una acción voluntaria y consciente, contrastando con la sumisión, que implica una rendición forzada o pasiva. En su opinión, es importante que las personas sean capaces de expresar sus deseos y establecer límites claros, sin temor a represalias o juicios negativos.
El artículo señala que ceder ante la presión o las expectativas sociales puede generar sentimientos de incomodidad, culpa o arrepentimiento, ya que no se ha dado un consentimiento real. Leguil subraya que es crucial reconocer y respetar las necesidades y deseos propios, incluso si ello implica decir “no” a otros.
La psicoanalista también destaca que el consentimiento debe ser continuo y reevaluado en cada situación. No se trata de dar cartas en blanco, sino de establecer límites y comunicar de manera clara y directa las preferencias personales.
En resumen, el artículo de Leguil enfatiza la importancia de diferenciar entre el consentimiento y la sumisión. Ceder o complacer a otros no implica necesariamente que se esté consintiendo, y es fundamental que las personas sean capaces de expresar sus deseos y establecer límites claros. La autora concluye que el consentimiento debe ser voluntario, consciente y continuo, y que todos deben tener la libertad de decir “no” sin temor o culpa.
Gracias por leer Columna Digital, puedes seguirnos en Facebook, Twitter, Instagram o visitar nuestra página oficial.


