La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha hecho un pronunciamiento contundente al rechazar las respuestas del gobierno federal respecto a sus demandas esenciales, calificándolas de “insuficientes y nulas”. Este rechazo va acompañado de la acusación hacia la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum de mantener políticas económicas neoliberales, a pesar de su discurso que se presenta como progresista.
Desde el 15 de mayo, la CNTE ha estado en un paro nacional y ha establecido un plantón permanente en el Zócalo de la Ciudad de México. Sus principales exigencias incluyen la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la derogación de la reforma educativa propuesta tanto por Enrique Peña Nieto como por Andrés Manuel López Obrador, un incremento salarial del 100%, y una reunión directa con la mandataria.
La CNTE ha recordado que la demanda de abolir la Ley del ISSSTE fue planteada desde el inicio del sexenio de López Obrador, es decir, han pasado siete años desde que se presentó esta petición. La actual presidenta había prometido abrogarla durante su campaña como candidata, pero hasta ahora el gobierno ha justificado su inacción alegando que no hay recursos disponibles.
Esta situación se ha vuelto preocupante para el magisterio disidente, ya que cerca del 80% del personal docente se encuentra bajo un régimen de cuentas individuales, lo cual, según ellos, ha vaciado de contenido el derecho a una jubilación digna. Además, cuestionan el nuevo mecanismo “colectivo interdisciplinario” propuesto por el gobierno, argumentando que no aborda el centro del problema.
En medio de este contexto de protestas, una reunión entre la Comisión Única Negociadora de la CNTE y funcionarios de la Secretaría de Gobernación tuvo lugar, pero fue interrumpida por un grupo de encapuchados que intentó ingresar a la fuerza a las oficinas gubernamentales. Este altercado llevó a que el personal de seguridad tuviera que utilizar gas en aerosol para dispersar la situación. La CNTE se distanció de estos actos violentos, subrayando que no formaban parte de su movimiento y que incluso algunos de sus miembros intentaron calmar la revuelta.
Las autoridades, tanto de la Secretaría de Gobernación como de la Secretaría de Educación Pública, han condenado estos actos de violencia y reafirmado su compromiso con un diálogo pacífico.
Esta situación, que se sustenta en intereses educativos y laborales, pone de manifiesto un conflicto que ha permeado en la educación y el bienestar de los docentes en México. La falta de avances en las negociaciones puede continuar alimentando tensiones, no solo en la comunidad educativa, sino también en el ámbito político y social del país.
La información presentada se basa en el contexto de la situación hasta el 5 de junio de 2025. Dada la fecha actual (1749110263), es crucial señalar que cualquier desarrollo posterior no se refleja en este análisis.
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