Los precios del cobre en EE.UU. han alcanzado un máximo histórico, un fenómeno que ha sorprendido a muchos en el ámbito económico. Esto se debe a la reciente decisión del presidente Donald Trump de imponer un impuesto del 50 % a las importaciones de este mineral, fundamental en sectores como la electricidad, la automatización y la tecnología de comunicación.
El martes, los contratos de futuros del cobre experimentaron un incremento del 13 %, el mayor registrado en un solo día desde 1968, culminando en un cierre récord de 5.69 dólares por libra, según datos de Dow Jones Market Data. Esta medida se suma a los aranceles previamente establecidos sobre el acero y el aluminio, lo que ha llevado a varios sectores a recalibrar sus expectativas y estrategias de suministro.
Howard Lutnick, secretario de Comercio, comentó en CNBC que estos aranceles entrarán en vigor el 1 de agosto o incluso antes, lo que ha generado reacciones diversas en el mercado. A pesar de que la administración Trump había advertido sobre la posibilidad de aranceles en el cobre durante meses, los detalles sobre la magnitud del impuesto no se conocieron hasta ahora.
El anuncio tuvo lugar un día antes de que expirara el plazo concedido a los socios comerciales para acordar nuevos gravámenes que sustituyeran los considerados aranceles recíprocos. Hasta la fecha, Washington solo ha formalizado acuerdos con China, el Reino Unido y Vietnam, postergando al 1 de agosto una tregua de 90 días que había sido anunciada previamente.
Según datos del Servicio Geológico de EE.UU., el año pasado, el país importó casi la mitad del cobre que consumió, siendo Chile y Canadá las principales fuentes de estos envíos. Sin embargo, el dominio de Pekín en la cadena de suministro mundial se hace cada vez más evidente.
El objetivo del presidente Trump es, según informes, estimular la producción nacional de cobre. No obstante, expertos advierten que alcanzar el máximo potencial en este sentido podría requerir años y significativas inversiones iniciales. Mientras tanto, los analistas de The Wall Street Journal expresan su preocupación de que el encarecimiento de los metales, impulsado por los aranceles, podría contribuir a incrementar la inflación en EE.UU., que ha permanecido consistentemente por encima del 2 % establecido por la Reserva Federal.
La reciente escalada de precios del cobre ilustra cómo las políticas comerciales pueden tener repercusiones amplias y rápidas en los mercados. Tom Essay, en su informe The Sevens Report, observa que el “catalizador alcista” fue el anuncio inesperado de Trump sobre el arancel del 50 %, lo que provocó un efecto dominó que afectó sectores tan variados como las acciones, el petróleo y los bonos.
Con un aumento intradía de hasta el 18 %, el impacto de la guerra comercial es innegable, y el contexto actual resalta un creciente riesgo político para los activos en riesgo. Las decisiones tomadas en este entorno podrían marcar la pauta para el futuro económico de EE.UU. y su interacción con el comercio global.
La información presentada corresponde a la fecha de publicación original del contenido, 2025-07-09 11:34:00.
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